Las altas temperaturas volvieron a colapsar el servicio en varias zonas de Junín. Las voces de los fomentistas y las explicaciones del Municipio.
Esta incomodidad vuelve a plantear la disyuntiva acerca de si se trata de un problema de “falta de conciencia” de los vecinos, que derrochan el agua potable, o si no es suficiente la previsión por parte de los responsables de suministrarla.
Desde el Municipio, como es de prever, optaron por la primera explicación y aseguraron que “los juninenses usan más del doble de agua que el resto del mundo”.
“El derroche no
es una excusa”
En un comunicado, el director de Obras Sanitarias municipal, Alberto Massa, sostuvo: “Si durante el invierno los juninenses podemos vivir con la mitad de los pozos, y en verano el agua no alcanza; el derroche no es una excusa”.
En esta línea, el funcionario afirmó que la red cuenta hoy con 28 pozos nuevos, que aportan 400 litros por día para cada vecino, mientras que la media mundial es de 200 litros diarios.
“Los juninenses nos abusamos en el consumo y no somos solidarios ni respetuosos en el uso del recurso", afirmó Massa y agregó que los pozos construidos entre 2005 y 2011 aportan un total de 560.000 litros de agua por hora.
Además, señaló que el año pasado se construyeron dos acueductos directos, a los fines de transportar el líquido desde los pozos nuevos hasta los lugares cuyas cuencas “no dan buenos resultados”.
Por otro lado, agregó que durante el año pasado se realizaron nueve perforaciones, que serán puestas en funciones en los próximos meses y que brindarán a las distribuidoras alrededor de 200.000 litros más por hora.
En cuanto a la recurrente falta de presión, Massa afirmó que se debe a la sequía que azota a la ciudad y a los cortes de energía eléctrica producidos durante los últimos días. “En épocas de sequía las napas subterráneas trabajan al 60 por ciento”, concluyó.
Barrios afectados
Sin embargo, las explicaciones oficiales parecen no ser suficientes para muchos de los vecinos de Junín que día tras días, y desde hace varios años, sufren las falencias de un servicio que, pese a todo, deben pagar puntualmente cada dos meses.
En diálogo con DEMOCRACIA, el presidente de la sociedad de fomento del barrio La Celeste, Jorge Piris, expresó su malestar al respecto y señaló: “El agua tiene muy poca presión. A la noche levanta un poquito, pero durante el día no hay nada. Esto pasa todos los años en esta época. Esperemos que algún día tenga solución”.
En la misma línea, Fabián Peralta, de Barrio Norte, afirmó: Con el calor, no tenemos ni una gota de agua. A la noche pareciera que la situación se normaliza, pero de día, cuando el calor aprieta, no hay nada”.
Por su parte, Fabián Pavón, del barrio San Jorge, dijo: “En el verano siempre pasa esto, no es algo nuevo. La verdad es que para nosotros ya es normal no tener agua durante todo el día”.
Entre los barrios afectados, figuran además Pueblo Nuevo, Capilla de Loreto, Villa Talleres, Fátima, José Hernández, Bicentenario, Ferroviario, El Molino, Emilio Mitre, Fortín Federación, Evita, Municipal 144 viviendas y Almirante Brown, entre otros.
Paliativos
Una alternativa cada vez más utilizada por los vecinos para paliar la situación es la implementación de bombas domiciliarias, elementos en principio útiles, pero que no están al alcance de todos.
De hecho, cada artefacto tiene un costo aproximado de 600 pesos, que se suman a los 500 que, en promedio, cobran los plomeros particulares por la mano de obra para instalarla.
Estas bombas permiten trasladar el agua potable desde las cañerías hasta los tanques, desde donde llegan luego a las canillas de los hogares.

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