Ayer culminó su gestión Rosa Muñoz al frente de la Auditoría Municipal, organismo creado por Carta Orgánica Municipal en la primera gestión del peronista Hugo Ávila, y que comenzó a funcionar durante el mandato del radical Simón Quintar (2007/2011), entre planteos legales, medidas cautelares, suspensiones y juicios millonarios, por lo cual nunca llegó a auditar al gobierno del exintendente.
La exsecretaria de Hacienda en la primera gestión de Hugo Ávila aprobó el concurso de auditor municipal en agosto de 2007 con 81 puntos, por lo que la Comisión Examinadora conformada para tal elección daba a conocer los resultados de acuerdo con las evaluaciones realizadas: Rosa Muñoz, 81 puntos, seguida por Carlos Sacabas, con 66,94, y Nery Olmos, con 46,16 puntos.
Por aquellos días, la Corte de Justicia de la Provincia declaraba procedente el recurso planteado por Sacaba, motivo por el cual emitía una medida cautelar en la que ordenaba al Ejecutivo que suspendiera todos los trámites referidos a la elección del auditor. También solicitaba que se enviaran todas las actuaciones con respecto al concurso, para determinar si se habían producido irregularidades en la designación de Muñoz.
Suspensión de funciones
En los años siguientes continuaron las suspensiones dictadas tanto desde el Legislativo como del Ejecutivo municipal, a tal punto que en julio de 2010 el Concejo Deliberante decidía suspender por seis meses más a Muñoz, acción promovida por el oficialismo en consonancia con un proyecto remitido por el Ejecutivo municipal que conducía Simón Quintar.
A todo esto, los ediles del justicialismo respaldaban el accionar de Muñoz al señalar que a la auditora no se le dio el derecho de defensa.
Con inferioridad numérica, los concejales del FCS aprobaban la nueva suspensión por medio año más y sin goce de haberes.
"Nuestro bloque hizo un análisis exhaustivo de todos los fundamentos enviados por el municipio a los fines de llevar adelante esta ampliación de suspensión y hemos encontrado en el artículo 174 (de la Carta Orgánica) y en los anexos, la base para poder elaborar un informe claro. Creemos que Muñoz es una funcionaria que está imputada con incidencia funcional y que tiene que ser separada de su cargo de pleno derecho", decía el concejal radical Guillermo Sesto.
Muñoz por su parte había anticipado que presentaría un amparo y destacó que, al fundamentar su pedido, Quintar omitió incluir la segunda parte del artículo 174, que dice que "si en los seis meses de suspensión la Justicia no resuelve la situación del imputado, volverá a sus funciones".
Entre suspensión y suspensión, la historia siguió y Quintar avanzaba en su gestión sin que Muñoz controlara sus números.
Finalmente, ésta recién pudo sentarse en la silla de la Auditoría Municipal en diciembre pasado, cuando regresó Ávila a la comuna y permaneció en el cargo hasta el día de ayer.
El concejal Guillermo Sesto aseguró sentirse impotente por no haberse llegado a una solución armoniosa. No obstante, le volvió a recordar al intendente Hugo Ávila que era él quien debería haber llamado a concurso de antecedentes y oposición. En este sentido, indicó: "No era nuestra intención que se llegue a esta pulseada política, sólo quisimos que se cumpla con lo que marca la Carta Orgánica. Nunca pensé que se iba a dilatar tanto".
Al ser consultado por un posible juicio político al intendente Ávila, Sesto respondió: "Aún no se hizo un análisis de ese tipo. La comisión de juicio político que está conformada por todo el cuerpo no se reunió todavía, ya que lo tiene que hacer una vez que el hecho esté consumado y que haya una denuncia concreta".
Finalmente, expresó: "La gente piensa que ésta es una movida política para sacar algún rédito, pero eso no está en el ánimo de nosotros, que no queremos ponerle palos en la rueda al intendente. Lo que queremos es que se cumpla con la Carta Orgánica".

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