El avión de la provincia está fuera de servicio

Ya alcanzó las horas de vuelo permitidas, tiene corrosión en las alas, turbinas al límite y hay que cambiarle el GPS.
Si le hacen los arreglos podría tener un valor de mercado de 800.000 dólares, pero repararla cuesta dos millones de dólares.

Hermes Binner tiene problemas de movilidad. El avión de la provincia cumplió 31 años, está fuera de servicio, ya alcanzó las horas de vuelo permitidas, tiene corrosión en las alas, turbinas al límite y hay que cambiarle el radar meteorológico y el GPS. Si le hacen los arreglos podría tener un valor de mercado de 800.000 dólares, pero repararla cuesta dos millones de dólares.

Parece la historia de muchos años de abandono. Es que a diferencia de la mayoría de las principales provincias argentinas, Santa Fe se quedó hace tiempo sin una flota aérea en condiciones que facilite los traslados del gobernador a lo largo de una extensa provincia, o hacia otros destinos nacionales, o que funcione como avión sanitario cuando las urgencias lo requieran.

Un hangar en Sauce Viejo es por estos días depósito de viejos aparatos que parecen abandonados y hace tiempo que dejaron de ser útiles. Es así que cuando el gobernador tiene que movilizarse con rapidez hacia algún lugar suele ser auxiliado por mandatarios de otras provincias que poseen flamantes máquinas aéreas, o utilizar el helicóptero que pertenece a la policía.

El avión más nuevo que posee Santa Fe es una aeronave de fabricación estadounidense de 1979, y que hoy está fuera de servicio porque está desprogramada, según la jerga del Servicio Aeronáutico.

Es que la empresa que la fabricó (Rockwell Commander) dejó el mercado de aeronaves deportivas y de negocios en la década del 80.

Actualmente, la firma Twincommander LLC es la responsable de mantener las aeronaves en servicio proveyendo repuestos, otorgando las autorizaciones a los talleres aeronáuticos capacitados para realizar los mantenimientos necesarios y emitiendo los boletines para subsanar las fallas que se presentan.

En estos momentos, la aeronave del gobierno provincial se encuentra fuera de servicio debido a que ya cumplió con las horas de vuelo permitidas y debe ser llevada a un taller aeronáutico para su puesta en servicio.

Para ello se llamó hace unos meses a una licitación pública con tres ítems por separado. El primero refiere a la inspección anual obligatoria, para el que la firma Air Delta cotizó el trabajo en $47.604,25 más IVA. Pero ese monto podría ser superado al comenzar los trabajos debido a la eventual existencia de fallas que sólo se descubren al desarmar los distintos sistemas.

Además, dada la antigüedad de la máquina, un boletín de fábrica establece que deben revisarse las alas a causa de la corrosión. Su reparación podría tener un valor de aproximadamente 60.000 dólares, con la consiguiente demora de su puesta en servicio.

El segundo punto de la licitación es para la reparación completa de una de las turbinas que llegó al límite de su vida útil. Este ítem tiene un presupuesto de 200.000 dólares, pero fue declarado desierto ya que no hubo oferente.

Para colmo, a la otra turbina de la aeronave le restan apenas 400 horas de uso para que deban realizarle el mismo proceso.

El tercer punto que se licitó es la modificación del panel de instrumentos. Esta tarea tiene un presupuesto de $580.000 e incluye el cambio del radar meteorológico y el GPS. La firma preadjudicada es Redimec SRL.

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