Una expedición en kayak que pretende unir Bolivia con Gualeguaychú. Como parte de la travesía visitaron comunidades originarias y comprobaron la lenta depredación del ecosistema.
El periplo comenzó el 15 de mayo en la ciudad boliviana de Aguas Blancas, atravesaron seis ríos entre las provincias de Salta, Chaco, Formosa, Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires. Además recorrieron tres países limítrofes. El movimiento nació bajo la denominación “El agua manda, en búsqueda del origen”, donde tres palistas entrerrianos se unieron para “enviar un mensaje de concientización para salvar el monte nativo del Impenetrable”.
Los actores protagónicos de esta historia son Martín Bértora, Hermann Feldkamp y Juan Martín Rivas, tres palistas oriundos de la ciudad de Gualeguaychú que emprendieron su segundo raid en defensa del medio ambiente.
“La gente nos trató de primera, y estoy hablando de todo tipo de gente, de todo tipo de pensamiento, de clases sociales, vinculada a cualquier tipo de actividad”, rememoró Martín Bértora en diálogo con UNO durante la escala en Paraná.
Como parte de la expedición recorrieron la totalidad del río Bermejo, desde la naciente hasta la desembocadura. Acto seguido se internaron en el río Paraguay, donde completaron un tramo de 80 kilómetros, a la altura de Paso de la Patria, en la provincia de Corrientes. La hoja de ruta hizo que retomaran el río Paraná, seguirá por el río de La Plata hasta llegar a Puerto Madero y tendrá su punto final aguas arriba sobre el lecho del río Uruguay. Allí entrarán por el río Gualeguaychú en un camino que los conducirá hasta su ciudad natal.
“Esta expedición nació hace dos años, enmarcada dentro de un proyecto bastante largo. Una de las malas noticias que recogimos durante el trayecto es que el gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, quiere impulsar la instalación de dos papeleras, en Goya y en Esquina. Allí se encuentran las puertas del Acuífero Guaraní, donde desemboca el río Corrientes que nace en el Estero del Iberá. Entonces nosotros desde nuestra humilde posición queremos concientizar a la gente e informarle lo que nuestros gobernantes quieren hacer”, lanzó a manera de denuncia Hermann Feldkamp.
Bajo su perspectiva insistieron en que el ecosistema se encuentra amenazado -en buena parte devastado- en razón del avance de las industrias que buscan contaminar las aguas. En ese sentido denunciaron la gran depredación que sufre el monte nativo, cuyo punto de mayor efervescencia aparece en el Chaco Salteño y Formosa. “Estamos muy dolidos por cómo se está maltratando el medio ambiente”.
Otra de las cuestiones que remarcaron como centrales del viaje fue el estado deporable de las comunidades nativas del Impenetrable. “Las comunidades wichis están siendo diezmadas por el avance del desmonte y cada vez se sienten más acorraladas. Nosotros tratamos de llevar ese mensaje a lo largo de todo el recorrido”, puntualizó Feldkamp.
La agrupación “El agua manda” se formó en 2005 y tuvo su bautismo de fuego con una expedición que partió desde el sur de Brasil, a 180 kilómetros al oeste de Florianapólis. La misma terminó en Puerto Madero bajo el rechazo hacia la instalación de la pastera Botnia sobre el río Uruguay.
Entre los elementos que poseen para llevar adelante la procesión acuática figuran un kayak doble y otro simple. “Nos vamos alternando las posiciones según lo demanden las circunstancias”, dijo Feldkamp. Asimismo su compañero explicó que para reservar energías “viajamos durante el día”, y agregó: “Remamos entre cuatro y seis horas por jornada, hacemos una parada para alimentarnos, para recargar energías, estirar, y respetamos mucho la actividad física en cuanto a la alimentación”, indicó Bértora.
Una de las anécdotas más particulares que les dejó esta experiencia resultó el hecho de compartir el 25 de mayo junto a la comunidad wichi. A criterio de uno de los palistas “tanto para ellos como para nosotros esa fecha patria no tenía ningún significado festivo. Nosotros sabemos que no tenemos ninguna libertad, ningún beneficio, y ellos mucho menos porque les han devastado su pueblo, encima los discriminan”.
Debido a la situación de emergencia que atraviesa dicha comunidad los ambientalistas reclaman “una solución urgente para esa zona”.

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