El edil del FAP reconoció que es una “posición madura” por parte de los dos sectores y manifestó su expectativas de que a partir de estas reuniones pueda generarse una mejora, primordialmente en lo salarial. También consideró que los cruces que se dieron entre los sindicatos de STMA y ATMA, pertenecen a la interna del peronismo y responden a los intereses de sus distintos sectores. Por otro lado, aceptó como una opción que lo recaudado por la tasa de juegos sea redistribuido hacia los salarios municipales.
El presidente del bloque de concejales del FAP de Avellaneda, Damián Paz, valoró que se haya retomado el diálogo entre el Departamento Ejecutivo y el Sindicato de Trabajadores Municipales (STMA), tras un lapso de aproximadamente un año en el que el diálogo fue escaso o estuvo directamente interrumpido.
“Todo lo que tenga que ver con el mejoramiento de las condiciones laborales es positivo, sobre todo el salario, que en Avellaneda está bastante retrasado”, opinó Paz en diálogo con Info Región, y manifestó que “en cierta forma, es algo que todos estaban esperando”.
Indicó que “obviamente no iban a poder llegar a ningún acuerdo si no se sentaban a charlar”, y consideró que es una “posición madura de parte de ambos sectores para que, por lo menos, se planteen las diferencias”.
“Pueden llegar a un acuerdo o no, pero eso es otra situación”, señaló el edil del FAP, a quien aún no le consta que haya habido una reunión formal entre las dos partes.
Paz se refirió también al enfrentamiento entre el Sindicato de Municipales (STMA) y la Asociación de Trabajadores Municipales (ATMA), que se disputan la representación gremial de los empleados.
“Mi consideración personal es que termina siendo una interna del peronismo”, apuntó, mencionando que lo único que se expresa en esa disputa “son las diferencias internas de cada uno de los sectores del peronismo”.
Explicó que “desde el STMA hay muchas diferencias porque los concejales que tuvo el sindicato –Hernán Doval y Daniel García, del FpV- terminaron votando siempre con el intendente (Jorge Ferraresi), con lo cual, la pelea siempre resultó una cosa poco creíble”.
“Que estuvieran o no en el mismo bloque es una diferencia de dos metros que hay entre una banca y la otra”, ironizó, e insistió en que “ellos votaron siempre a favor del intendente”.
Aseveró que “cuando uno quiere marcar una diferencia vota en contra” y acusó que “ellos nunca se opusieron a nada”.
Sobre las declaraciones de la titular de ATMA, Alejandra Ricart, acusando a Rubén “Cholito” García, secretario general de STMA, de esconder intereses políticos detrás de su negativa al diálogo con Ferraresi, Paz consideró que “Ricart estaba más interesada en defender al Intendente que a los trabajadores”.
“Es la interna del peronismo y ellos sabrán cómo resolverla, pero algunas veces termina teniendo de rehén a toda la ciudadanía”, planteó el edil del FAP.
En otro orden, tras la media sanción que se le dio a la creación de una tasa a las máquinas electrónicas de juegos de azar, el presidente del bloque UCR, Rodrigo Galetovich, había propuesto que la recaudación de dicha tributación esté destinada al aumento salarial de los empleados municipales.
Paz señaló que “es una opción”, y añadió que “también se podría plantear redistribuirlo hacia los jardines municipales, cualquiera de las opciones sería buena”.
De todos modos, señaló que “eso irá a cuentas generales y serán el intendente junto a su equipo quienes definan a donde va”.
“Si me preguntan a mí, preferiría que fuera a Educación, pero no me corresponde a mi determinarlo”, manifestó, antes de reconocer que “no existe ningún gobierno que se deje direccionar los fondos, ni municipal ni provincial ni nacional”.




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