AVELLANEDA: Nuevo Encuentro se opone al proyecto Costa del Plata

La agrupación, liderada a nivel distrital por Alberto Arsuaga, repudió que se lleve a cabo este emprendimiento urbano similar al de Puerto Madero, que se construirá en las costas de Avellaneda y Quilmes, pero que por el momento está demorado. “No me molesta que hagan un proyecto urbanístico para ganar mucho dinero, pero tienen que garantizar que dejarán espacios y construcciones para el uso de la sociedad”, le manifestó Arsuaga a Info Región.
Integrantes del partido Nuevo Encuentro de Avellaneda expresaron su rechazo hacia el proyecto Nueva Costa del Plata, impulsado por una empresa subsidiaria del grupo Techint en conjunto con los municipios de Avellaneda y Quilmes.

Este emprendimiento urbano es similar al realizado en Puerto Madero; tiene previsto la construcción de un lujoso complejo de hoteles, restaurantes, comercios y viviendas, sobre unas 230 hectáreas compartidas entre los dos municipios mencionados.

El ex candidato a intendente por el Nuevo Encuentro, Alberto Arsuaga, manifestó a Info Región su preocupación de que “no se ha hecho una consulta realmente eficaz hacia la gente y que hay algunos vicios de origen, fundamentalmente el título de Techint”.

Explicó que “de acuerdo al convenio que esta empresa había firmado con los militares durante la dictadura, tenían que recibir una cantidad de hectáreas y a cambio de seguir operando basura, creando las montañas que se ve desde la autopista, pero les dieron una fracción mayor todavía”.

Arsuaga, quien además es escribano, denunció que “no era un lugar apto para construcciones, pero la Municipalidad de Avellaneda, por una ordenanza del Concejo Deliberante, cambió las zonificaciones y ahora sí lo es”.

“El resultado es que ahora esas tierras valen 15 veces más, lo que no me parece ni bien ni mal, en tanto y en cuanto se tenga derecho a ello y exista una contraprestación hacia la comunidad”, aclaró.

Consideró que “a primera vista suena muy lindo, pero hay que rever esto de alguna manera, no se trata simplemente de oponerse, sólo que hay cosas que tienen hacerse de cara a la sociedad y manifestar transparencia”.

“No me molesta que hagan un proyecto urbanístico para ganar mucho dinero”, sostuvo Arsuaga, pero exigió que “al mismo tiempo, tienen que garantizar que dejarán espacios y construcciones para el uso de la sociedad; en anfiteatros, polideportivos, espacios verdes para esparcimiento y acceso libre a la costa”.

Compraró este emprendimiento con Puerto Madero, y destacó que allí “no se alteró en nada la naturaleza y las construcciones no se hicieron, sino que se reciclaron porque ya existían. El proceso fue totalmente distinto”.

Denunció además que también “existe la posibilidad de que se perjudique al vecino dañando el medio ambiente”.

En Quilmes, en tanto, la rezonificación está aún estancada en el Concejo Deliberante por el rechazo de algunas organizaciones políticas y ambientales. Esto detiene el proyecto, porque requiere la aprobación de ambos municipios para modificar el área resguardada como reserva natural y crear una zona urbana apta para la construcción.

“No podemos estar esperanzados en que en Quilmes no haya rezonificación, creo que tenemos que tener nuestro propio debate”, enfatizó el escribano.

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