AVELLANEDA: Fuerte aumento salarial para los municipales de Avellaneda: 62%

El secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales, Rubén García, confirmó a Info Región que la suba promedio alcanza esa cifra, aunque incluye bonificaciones y varía según la categoría. El incremento, que dobla las expectativas de los gremios más ambiciosos para 2012, es aún mayor para la categoría más baja, que tendrá una mejora de bolsillo superior al 80%. También recuperaron el plus de 4% anual por antigüedad y consiguieron 300 efectivizaciones entre otras conquistas.
El Sindicato de Trabajadores Municipales de Avellaneda (STMA) batió el récord conocido hasta el momento en materia de incrementos salariales al haber acordado con el Ejecutivo municipal, a cargo del intendente Jorge Ferraresi, una recomposición salarial del 62 por ciento promedio, aunque la suba superará el 80 por ciento para la categoría más baja. Además, el gremio consiguió la restitución del 4 por ciento anual por antigüedad y el pase a planta permanente de cerca de trescientos trabajadores contratados, entre otras conquistas.

El acuerdo suscripto la semana pasada consta de 12 puntos que básicamente respetan las principales exigencias del Sindicato, lo que llevó satisfacción a un gremio acostumbrado a la confrontación y la falta de diálogo que imperó durante la administración del hoy senador provincial Baldomero Cacho Alvarez.

“Es un sinceramiento salarial, si te digo el porcentaje te vas a asustar. Es arriba del 62%”, admitió Rubén “Chilito” García ante una consulta de Info Región, aunque pidió que no se maneje esa cifra como un aumento generalizado, sino que el número es “en realidad es una ecuación, que incluye bonificaciones”.

García, que además de secretario general del STMA es titular de la Federación de Sindicatos Municipales de la Provincia, se mostró satisfecho no sólo por el porcentaje promedio alcanzado sino por la recuperación de los sueldos conseguida para los trabajadores que están en la base de la pirámide salarial, que supera el 80 por ciento.

“Pasamos de un básico de 1270 para la categoría más baja, a un sueldo conformado (por el básico y otras bonificaciones) en el que nadie puede ganar menos de 2300 pesos”, enfatizó el dirigente. El salto equivale exactamente a un incremento del 81,1%.

Sin embargo, García destacó también el resto del contenido del acuerdo suscripto con el Ejecutivo, que contempla varios de los reclamos que enarboló el Sindicato en los últimos años y que fue volcado en un documento “muy extenso, que contiene doce puntos”.

“El primero, y creo que el más importante, es la restitución del 4 por ciento anual de antigüedad. Es un viejo reclamo que tenemos desde que se implementó la ley provincial 11757, que a nosotros nos bajó la antigüedad del 4 al 1 por ciento. Como a todos los trabajadores en la provincia de Buenos Aires”, precisó el dirigente.

Otros puntos destacables del acuerdo son “unas trescientas efectivizaciones” es decir el pase a la planta permanente del municipio de personal que hasta ahora se desempeñaba sin estabilidad, dentro de la planta temporaria.

También García puso en relieve la obtención de “una bonificación retroactiva a partir de enero de 666 pesos, que ya se cobró, otra de 676 para febrero, y otra de 876 pesos en marzo”.

Si bien el porcentaje promedio obtenido por el STMA sobrepasa las expectativas más optimistas del propio gremio, que a fines de 2011 dejaba trascender una expectativa de aumento cercana al 30 por ciento –y también supera todas las pretensiones de los sindicatos municipales de la región e incluso las demandas de organizaciones gremiales de otras ramas de actividad- García pidió que el 62% no sea considerado como un aumento salarial “propiamente dicho”.

La negociación “no se resolvió mediante un porcentaje global. No se evaluó así. Se resolvió un sinceramiento salarial según la categoría”, precisó el dirigente, preocupado porque “no se diga que hay un 62 por ciento de aumento porque es una ecuación que incluye bonificaciones”.

De cualquier modo, la sensible mejora de los ingresos de los trabajadores municipales exhibe un punto de inflexión de la política laboral de la municipalidad de Avellaneda, que ahora deberá poner a prueba su salud financiera para hacer frente a los nuevos compromisos.

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