Organizaciones vecinales realizaron denuncias ante organismos provinciales y el Ombudsman local. Además, aseguran que los vecinos no tienen acceso a la costa, del estudio impacto ambiental y que desapareció parte de la ordenanza en digesto.
“Hace poco, el 18 de enero, nos habían avisado algunos vecinos de Wilde que habían empezado con el desmonte”, declaró el integrante de la asociación civil Villa Corina Néstor Saracho
Según especificaron, el desmonte se está realizando en Wilde, “donde termina la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE) y empieza la selva marginal, a la altura de la calle Lobos”.
“Estuvimos haciendo las denuncias al organismo provincial de Desarrollo Sostenible. Desde el lunes que no están atendiendo los teléfonos. Sabemos que hay muchas presiones en el nivel político por este proyecto, salieron a fines del año pasado varios funcionarios, como el intendente (Jorge) Ferraresi, los concejales (Jorge) Gamarra y (Sandra) Alice, a decir que ya se va a empezar a construir”, recordó.
Además, aseguraron que los vecinos no tienen acceso a la costa de Avellaneda.
“El CEAMSE elige quién pasa, en este caso las máquinas de Techint para hacer el desmonte. El domingo fue una comisión de compañeros a ver la zona y el desmonte es terrible”, manifestaron.
También objetaron el argumento de la construcción del campus de la Universidad Nacional de Avellaneda.
“Nosotros creemos que esta manipulación del discurso es bastante perversa, porque se utilizan argumentos de reivindicación de la militancia de los 70, pero por otro lado se beneficia a una empresa que fue cómplice, se sabe de las listas negras de Techint”, disparó Saracho.
En vista de esto, hace tres semanas se realizan asambleas en el Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda, “por una cuestión de solidaridad con los chicos que están ahí en la toma. La idea es organizar algo para el próximo sábado”.
Por otro lado, alertaron que en digesto municipal faltan los anexos dos, tres y cuatro de la ordenanza que se votó en el 2008.
“En los anexos se habla del proyecto. Nunca estuvo a disposición qué es lo que se va construir, casi todo siempre es de palabra. Se va a destruir el último pulmón verde de Avellaneda; ya estamos debajo de los requerimientos internacionales de kilómetros de verde por habitante, y se está hablando de la entrega de la soberanía a una multinacional”, señaló.
Y agregó: “Esta ordenanza fue votada en el 2008 por el Pro junto al PJ y el Frente para la Victoria”.
En otro orden, señalaron que el estudio de impacto ambiental “no está presentado”.
“No sabemos, y si lo tiene (el ombudsman Sebastián Vinagre), estaría bueno que lo compartiera con los vecinos. Un estudio de impacto ambiental tiene ciertos requerimientos, lo que tal vez haya hecho Techint es una línea de base. En la página del Defensor del Pueblo está la versión desgrabada de esa especie de audiencia, donde había vecinos que hablaban con fundamentos del proyecto y otros que decían que estaban de acuerdo y nada más”, recordó.
Y agregó: “Ya pasó en otras luchas no tan significativas. Para una demanda o una empresa de servicios públicos, (el Ombudsman) cumple con esa tarea, pero en temas más delicados nunca quiso tomar partido”.
Por último, iban a presentar un reclamo al Ombudsman local, para luego, en caso de que no responda, recurrir al provincial.
“Hasta cierto punto es limitado el poder que tiene, pero dentro de sus posibilidades lo que tendría que hacer es detener el desmonte. Él cuando puede hace medidas cautelares para frenar aumentos en los servicios públicos”, concluyó.
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