El edil Rodrigo Galetovich mencionó que desde el radicalismo ya se habían presentado proyectos para regularizar esta actividad, por lo que consideró positiva esta modificación en la Ordenanza Fiscal Impositiva, que recategoriza la tasa de juego, determinando un valor preciso para cada máquina electrónica de los bingos y aumentando considerablemente la recaudación del Municipio en este rubro. También reclamó que lo recaudado sea redistribuido en pos de los salarios municipales y explicó algunas cláusulas que se impusieron en la ordenanza.
“Lo vemos bien porque al Municipio le hace recaudar más dinero de forma lícita y habrá control sobre las salas de juego”, expresó Galetovich, aclarando que no está en contra de los bingos, pero que “tiene que haber regulación, porque además hay quejas de mucha gente que sufre enfermedades relacionadas”.
De acuerdo a la modificación en la Fiscal Impositiva que recaerá sobre el Bingo de Avellaneda y el del Alto Avellaneda –ambos de la misma empresa-, el Municipio estará recibiendo 162 pesos por máquina electrónica.
Anteriormente, entre los dos bingos pagaban un canon general de 20 mil pesos mensuales, donde no estaba estipulado el valor por cada posición, y ahora pasarán a pagar aproximadamente 200 mil pesos mensuales, de acuerdo al valor estipulado y a la cantidad de máquinas.
“Como bloque opositor lo vimos bien, y mientras el Municipio recaude y regule todas estas cuestiones estamos a favor”, manifestó Galetovich, reclamando que la recaudación de esta tasa “sea volcada a los salarios de los empleados municipales, que hoy tanto están peleando por un aumento”.
Aseguró que el radicalismo tiene “una postura muy firme con el tema de la ludopatía”, y recordó que su bloque presentó un proyecto en el 2010 que planteaba la regulación de los horarios de los bingos: “Así como cualquier otra empresa, que los bingos tengan horarios de funcionamiento y no estén abiertos las 24 horas del día”, propuso.
Por otro lado, en el mismo proyecto se incluyó un plan de pago para la deuda que el bingo contrajo con el Municipio. El concejal de la UCR indicó que “se estima que la deuda rondaba los 10 millones de pesos, pero todavía lo está fijando la Contaduría”.
“Se va a pagar en 11 cuotas y los abogados del bingo se comprometieron a efectuar al pago”, mencionó.
A diferencia de lo que señalaron otros concejales, Galetovich aseguró que “no fue nada condonado, solamente se hizo un plan de pago”, aseverando que “no se le va a condonar deuda a empresas que pueden pagarla”.
Los antecedentes de esta deuda se encuentran en documentos que han quedado en las comisiones de Hacienda y ahora están dentro del expediente de la regulación que se verá con los Mayores Contribuyentes en la Asamblea del 17 de febrero.
“Creo que la deuda corresponde a la tasa de Seguridad e Higiene, y se están poniendo al día con eso”, señaló el edil radical y agregó que “era un juicio que el Municipio había iniciado desde hace unos tres o cuatro años y fue destrabado por la Secretaría Legal y Técnica para poder hacer este plan de pagos”.
Por último, el edil marcó las dos cláusulas que se impusieron desde la oposición para la aprobación de esta ordenanza. Por un lado, “ante cualquier cuota que se atrasen en la deuda, el plan se cae y se inician de vuelta las acciones legales”, y por el otro, “que el canon por máquina sea retroactivo a enero de este año, porque desde el bingo querían ponerlo desde marzo”.
En la ordenanza figura que las cuotas serán obligatorias y simultáneas. “Así lo estipuló tanto la Secretaría Legal y Técnica, como el Concejo y la Secretaría de Hacienda, porque todos trabajamos en esto”, destacó Galetovich.

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