Una misión, liderada por el ministro Lorenzino, parte el lunes hacia tierras niponas. El Fondo volverá a cuestionar públicamente los números del Gobierno
Los funcionarios de la Argentina y del Fondo Monetario Internacional (FMI) precalientan por estas horas para lo que será un nuevo “round” en la disputa que ambos sostienen hace ya tres años. El lunes partirá del país con destino a Tokio –donde se realizará la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial– una comitiva del Gobierno liderada por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, que tendrá la áspera tarea de sentarse cara a cara con los técnicos del organismo internacional y persuadirlos de frenar el proceso que podría llevar a la Argentina a ser expulsada de la entidad.
Claro, el eje de todas las disputas son las cifras del Indec, en particular las vinculadas a la inflación y el PBI. Tras la dura advertencia que lanzó la semana pasada la titular del Fondo, Christine Lagarde, –quien amenazó con sacar “tarjeta roja” a la Argentina si no hay avances en la transparencia de las estadísticas públicas– ayer la vocera del organismo, Gerry Rice, recordó que “la calidad, la confiabilidad y la integridad de los datos es esencial para que el FMI pueda trabajar. Esto se da en todos los países miembros, sean grandes o pequeños. Esto es esencial para nosotros”, dijo.
Rice aseguró en relación a las estadísticas de los países que es un hecho “importante”. Y recordó que “en lo que tiene que ver con el IPC (Índice de Precios al Consumidor) y los datos del PBI, seguimos nuestros procedimientos establecidos, según nuestro marco”. Además, subrayó que “es el directorio del FMI el que va a determinar cuál va a ser el ritmo de aplicación de este procedimiento” (en relación a la situación de la Argentina).
“El directorio va a reunirse en diciembre como anunciamos, y va a deliberar en torno a este tema”, agregó. Sin embargo, aclaró que el organismo está dispuesto a “cooperar con las autoridades de la Argentina en relación a la calidad de su índice de precios al consumidor y de su PBI, de los datos incluidos en esos índices, y de trabajar con ellos para mejorarlos”.
El martes por la mañana, en el marco de su Asamblea Anual, el FMI dará a conocer el Reporte Económico Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) en el cual volverá a exponer las dudas sobre la fiabilidad de las estadísticas argentinas. Como en anteriores ediciones, el Fondo consignará que los datos de crecimiento e inflación de la Argentina, difieren de los estimados por institutos de estadísticas provinciales y consultores privados.
En su periplo por tierras niponas, Lorenzino estará secundado por el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, y los nuevos representantes argentinos ante el FMI y el Banco Mundial, Sergio Chodos y Guido Forcieri, respectivamente, que asumirán sus puestos en ese evento.
Durante su estadía en Japón la comitiva argentina participará de la reunión de ministros de Finanzas del G-24 y G-20, además de los plenarios del FMI y el Banco Mundial.
La amenaza de “tarjeta roja” por parte de Lagarde recibió una réplica por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner quien respondió también en términos futbolísticos a la francesa, al asegurar “que esto no es un partido de fútbol”.




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