Terminaron las tareas de nivelación y arranca la obra civil
“Según las estimaciones de nuestros técnicos, es probable que los cimientos de las primeras edificaciones puedan colocarse en el próximo trimestre” adelantó el intendente Mario Secco, “iniciando una etapa que esperamos completar con la inauguración antes de que termine 2013. Recuperar doce hectáreas de bañados y pastizales para el proyecto fue un gran esfuerzo que demandó tres licitaciones y la inversión de casi 10 millones de pesos en materiales de relleno, pero dio sus frutos y hoy el paisaje está completamente cambiado”.
Los paredones laterales y la fachada del cementerio se levantarán con adoquines históricos
Concretamente, la cota de los terrenos junto al camino Rivadavia -ruta provincial 13- y la rotonda del “bypass” que lo conecta con el camino Valentín Vergara -ruta 215-, apenas superaba en promedio el metro y medio. Ahora araña los cuatro metros, varios centímetros por encima del umbral de 3,75 que fija la dirección de Hidráulica bonaerense como umbral aconsejable a la hora de edificar previniendo eventuales hundimientos e inundaciones.
“Falta colocar sólo el 7 por ciento de la licitación adicional de tierra que se hizo para completar el relleno; para las dos anteriores se asignaron $4 millones y para la última $2 millones, lo que habla de la magnitud del emprendimiento que estamos afrontando con recursos genuinos” subrayó Secco: “una vez iniciadas las construcciones, cuyos estudios de impacto ambiental ya se están gestionando, calculamos que habrá un año más de obras”.
Antigua aspiración de la comunidad ensenadense, la nueva necrópolis contará con una avenida interna como eje principal, que desembocará en una plaza central de servicios a cuyo alrededor se desplegarán la capilla, salas velatorias, un pañol de mantenimiento, baños y oficinas. Dos alas semicirculares de nichos se desprenderán de ese espacio, pero todo lo demás se mantendrá verde, con la impronta de los “cementerios parque”. Teniendo en cuenta esta particularidad, para las primeras capas de relleno se utilizó “tierra de destape” -arcillosa y arenosa-, y para las finales se tuvieron en cuenta necesidades estructurales: en la zona de nichos se descargó tosca, y en los jardines y circuitos peatonales tierra negra o humus. Los paredones laterales y la fachada del cementerio, que lucirá rejas artesanales, se levantarán con adoquines históricos que fueron retirados de las calles en sucesivas pavimentaciones.
“Tenemos un equipo recorriendo y observando los cementerios de la Provincia para sacar lo mejor de cada uno, no sólo en cuestiones edilicias sino logísticas y operativas” explicó Secco: “nada va a quedar librado al azar, desde la distribución de dependencias y la circulación interna hasta la base de datos informática que va a ser la memoria y la referencia del predio desde el momento de su creación, porque estamos por concretar una demanda centenaria de nuestra comunidad”.
terrenos del camino rivadavia
“Los terrenos del camino Rivadavia fueron asignados para esta finalidad mediante una ordenanza de 1972” recordó el jefe comunal: “en los ‘80, el intendente Caraballo reflotó la idea, y se hicieron los primeros estudios de impacto, pero las obras nunca arrancaron. Yo entré en el municipio a fines de los ‘70, y lamentablemente vi caer muchos proyectos y pasar varias generaciones con la misma frustración de tener que despedir a nuestros seres queridos en La Plata o Berisso”.
La creación del primer “camposanto” ensenadense, según el historiador Carlos Asnaghi, se remonta al nacimiento del pueblo a inicios del siglo XIX; estuvo ubicado a una cuadra del templo de Nuestra Señora de La Merced, en lo que hoy es pleno centro. Años después se replanteó el ejido urbano, y alrededor de 1860 se destinó para las inhumaciones un predio en la avenida de Circunvalación -hoy Bossinga- y México, que fue utilizado durante dos décadas y luego reemplazado brevemente por el cementerio de Tolosa, localidad que por entonces pertenecía al partido de Ensenada.
Cerca de 1890, los restos que descansaban en Tolosa fueron trasladados al flamante cementerio de La Plata, algunas de cuyas bóvedas fundacionales pertenecen a familias de antiguo arraigo ensenadense. A partir de ese momento, los cortejos provenientes de la ciudad ribereña comenzaron a dirigirse al predio de diagonal 74 y 31, tendencia que se consolidó a pesar de la creación del cementerio de Berisso, hace aproximadamente medio siglo.

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