La obra se realizará en dos etapas y contempla la intervención de dos dragas. Serán removidos casi 1,3 millones de metros cúbicos de arena. El refulado permitirá multiplicar la superficie seca de la costa. La obra tiene una inversión de más de 180 millones de pesos.
En la segunda etapa intervendrá una draga de succión por arrastre que es una embarcación autoportante y autopropulsada, diseñada para dragar de forma continua elevados volúmenes de material de una forma sencilla y económica, y admitiendo condiciones marítimas adversas. La arena es aspirada por dos tubos ubicados a estribor y babor de la nave dotados en sus extremos de un cabezal de succión. A bordo de la embarcación se instalan bombas que crean el vacío necesario en el cabezal para poner en suspensión los materiales sueltos en el agua, y se aspira la mezcla agua-material que se almacena en la cántara de la propia draga. A diferencia de la draga de corte, durante el proceso de remoción de arena, la draga de succión sigue en movimiento, aunque a una velocidad muy inferior a la de crucero. El material aspirado se vierte en la cántara, donde los sólidos decantan hacia el fondo y el agua que queda por encima se va evacuando a través de un dispositivo de rebose.
Licitación pública
Mientras el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata avanza en la confección del pliego del llamado a licitación pública que se concretará en fecha próxima, LA CAPITAL tomó contacto con fuentes de de distintos niveles de gobierno y accedió a detalles del diseño de este plan que implicará remover casi 1,3 millones de metros cúbicos de arena del banco existente en inmediaciones del morro de la escollera Sur y de los canales principal y secundario destinados al ingreso y egreso de embarcaciones.
?Con la firma de este convenio con los gobiernos nacional y provincial hemos dado otro paso concreto y fundamental para alcanzar una de las obras más esperadas y con beneficios directos para el desarrollo productivo y turístico de la ciudad?, explicó el responsable del Puerto Mar del Plata, Eduardo Tomás Pezzati.
El acuerdo fue rubricado la semana última por el secretario de Transportes de la Nación, Juan Pablo Schiavi; el subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Ricardo Luján; el ministro de la Producción bonaerense, Martín Ferré, y el intendente Gustavo Pulti. Y cristaliza un compromiso público de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, cuando en julio último anunció aquí, junto al gobernador Daniel Scioli, que Nación y Provincia afrontarían en conjunto la inversión -más de 180 millones de pesos- para la obra de dragado y refulado de arena.
?La Presidenta siguió de cerca esta obra porque es trascendente para darle máxima operatividad al puerto de Mar del Plata y mejorar una de las grandes fuentes de ingreso que tiene la ciudad, que son sus playas y el turismo?, explicó Schiavi durante su paso por la ciudad.
El objetivo fijado por las autoridades es alcanzar una profundidad de 40 pies en el Canal de Acceso Exterior en su enfilación 238° y de 35 pies en la zona preventiva, lo que permitirá la entrada de buques con 30 pies de calado con suficiente revancha bajo quilla, en toda condición de marea y suficiente tolerancia para soportar por un tiempo la sedimentación que inevitablemente produce la deriva litoral. Con la intervención de la draga de corte se dará el primer paso hacia la eliminación del banco de arena.
Se estima que esta etapa inicial de trabajos, conforme cálculos realizados a priori por funcionarios de la Dirección Nacional de Puertos y Vías Navegables de la Nación y conforme las prestaciones técnicas y rendimiento que se pretenderá de la draga de corte que intervendrá, deberá tener una duración estimada de casi tres semanas. Durante ese lapso y con promedio de remoción de 30.000 metros cúbicos de arena por día, se generarían las condiciones óptimas como para que el dragado integral se complete poco después con la acción de la draga de succión por arrastre.
El proyecto contempla que con el inicio de la obra de dragado también se ponga en marcha el refulado de arena que permitirá multiplicar la superficie seca de la costa. Por eso se prevé que cuando la draga de corte llegue a Mar del Plata, ya estará preparado el sistema que permitirá derivar arena del banco de la Escollera Sur hacia Playa Grande. Se montará una cañería sumergida que cruzará la embocadura del puerto que no interferirá con su operatoria y que luego asomará sobre la escollera Norte hasta el sector de balnearios.La Dirección Provincial de Saneamiento y Obra Hidráulica de la provincia tendrá a su cargo el diseño de distribución de arena en cada uno de los sectores de playa, estudios estos en losa cuales, al igual que en toda la obra de dragado tomara también intervención el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS).
El esquema de trabajo buscará generar sobre el frente externo del morro de la escollera Sur una trampa de arena que será una alternativa concreta para atenuar la acción de la deriva litoral, responsable de la generación del banco de arena en ese extremo de la terminal.
?Muy fácilmente una draga de succión, como la Mendoza que tenemos en nuestro puerto, podrá retirar la arena que allí quede retenida y continuar con el refulado sobre playas de la zona Norte de la ciudad?, explicó Pezzati.
Cuando la draga de corte complete la primera etapa de esta obra, dejará la embocadura del puerto y áreas aledañas con una profundidad promedio de menos 8 metros al cero del Servicio de Hidrografía Naval, lo que significará haber removido casi medio millón de metros cúbicos de arena.
La segunda y última etapa de las tareas será algo más prolongada y demandará la intervención de una draga de succión por arrastre que buscará alcanzar profundidades que irán desde los 40 a 35 pies. En este caso, la arena removida estará destinada a las playas de Cabo Corrientes y Varese y el conjunto de la bahía que se extiende desde el Torreón del Monje hasta el espigón del Club de Pesca, lo que beneficiará a los sectores conocidos como Popular, Bristol e incluso Punta Iglesia.
Cómo fue el refulado de arena de 1998 en la costa marplatense
Hoy se cumplen 13 años del inicio de la obra de dragado y refulado de arena sobre la costa marplatense. La iniciativa, ejecutada en 1998, fue consecuencia del trabajo de la Comisión Mixta para la Defensa del Puerto y Playas creada por ordenanza municipal el 10 de abril de 1994 e integrada entonces por concejales de cuatro partidos políticos y directivos de 25 entidades de la ciudad.
En aquella oportunidad con financiamiento del gobierno de la provincia de Buenos Aires, se ejecutó por primera vez un plan que incluía el mejoramiento de condiciones de navegabilidad en áreas portuarias y, al mismo tiempo, el relleno artificial de arena en las playas.
El plan llevó adelante la recuperación del canal principal de acceso al puerto, que al igual que en la actualidad estaba inoperante por la existencia de un gran banco de arena. Y se extendió la acción en el antepuerto, zona de maniobras y dársenas de pesqueros, cabotaje y ultramar.
El refulado de arena, que se realizó mediante un sistema de cañerías que montó sobre veredas a lo largo de toda la costa, benefició a Playa Grande con 660.000 metros cúbicos, con 150.000 a Varese y casi 1.7 millones al conjunto de Bahía Bristol. La obra permitió duplicar la superficie existente al inicio de la obra y en el caso de Varese, volver a disponer de área seca en un sector de la costa que había perdido casi por completo su oferta de playa.
Aquel operativo quedó en manos del consorcio argentino-belga Dyopsa SA y Dredging International NV, ganador de la licitación pública internacional, y se ejecutó con participación de la draga de corte Amazone y otras dos del tipo de succión por arrastre.
Las playas aumentaron su superficie entre 50 y 100 metros a partir del refulado de arena sobre la costa. El espacio que se ganó al mar para beneficio de los visitantes veraniegos fue equivalente al que pueden ocupar unos ochenta mil bañistas durante la temporada.
La provincia de Buenos Aires financió este emprendimiento costero, que tuvo su primera experiencia en América latina y demandó una inversión de 32 millones de dólares. La obra formó parte de un plan que tuvo como objetivo inicial eliminar el banco de arena que obstruía el acceso al puerto local. En segundo término, se procuró aprovechar ese material para recuperar el frente costero, principalmente en el sector céntrico, el más concurrido durante los meses de verano.




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