Avanzan políticas para mejorar la seguridad en Mar del Plata

El aumento de hechos delictivos es una realidad que preocupa a todos los vecinos. La incorporación de 250 efectivos, junto con el refuerzo de personal y la puesta en funcionamiento de la central de cámaras, intentarán alivianar la problemática.
El número de robos, hurtos y otro tipo de delitos que experimentan a diario vecinos, comerciantes, remiseros y taxistas es una cuestión difícil de resolver. Pese a los aumentos de inversión registrados en equipamiento y personal, el delito parece no dar marcha atrás. Las consultas de personas que deciden mudarse de casas hacia departamentos por considerarlos más seguros o el incremento en la contratación de servicios de seguridad privada así lo demuestran.

Las rejas dejaron su hábitat natural en los centros penitenciarios, y se trasladaron a los distintos barrios. Basta dar una vuelta por alguno de ellos, para comparar la fisonomía de las casas hace tan sólo 20 años con la actualidad. El enrejado de jardines, puertas y ventanas junto a los porteros eléctricos con cámara están más vigentes que nunca.

¿Qué nos paso como sociedad para llegar a esto? ¿Por qué aceptamos como habitual y normal algo que no lo es? El derecho a transitar libremente por las calles de la ciudad de día o de noche, el derecho a irse de vacaciones dejando nuestros hogares cerrados solamente con llave, el derecho a trabajar o estudiar por nuestra sociedad tranquilos, han sido vulnerados.

El fenómeno de la inseguridad, es un problema que excede los límites geográficos de Mar del Plata. Las causas del crimen son diversas y complejas. Abarcan desde la exclusión social de los más jóvenes que no trabajan ni estudian, la falta de participación ciudadana, hasta la ausencia de accionar por parte del Estado y la sensación de impunidad de quienes vulneran la ley.

Mayor participación ciudadana

Una de las deudas pendientes es poder insertar de manera efectiva, dentro de la estructura productiva de la sociedad, a las nuevas generaciones. En los últimos 15 años, la incorporación de la tecnología e informática ha dado un giro copernicano en el funcionamiento de empresas, gobiernos e instituciones.

Más allá del avance de la contaminación mundial, la superpoblación, la crisis energética, entre otros problemas; el principal inconveniente radica en qué hacer con las nuevas generaciones. La tasa de desempleo juvenil pasó del 11,7% en 2007 al 12,7% en 2011. Cabe destacar que la misma casi duplica, el nivel de desempleo promedio mundial. Incluso, en los países desarrollados dicha tasa pasó del 12,5% al 17,9% en el mismo período. Lo más grave quizás es que 6,4 millones de los 74,8 millones de jóvenes entre 15 y 24 años desempleados en el mundo, han perdido la esperanza de encontrar empleo y se han apartado del mercado de trabajo.

La participación de la sociedad civil es clave en todos los modelos modernos de lucha contra la delincuencia. Se intenta recuperar la confianza y el involucramiento del vecino en el combate contra la inseguridad. Muchas veces, la ciudadanía no se dirige a hacer las denuncias, porque lo considera una pérdida de tiempo o porque no confía en la autoridad policial o judicial.

Por otro lado, el sistema de justicia se encuentra con un significativo incremento de expedientes judiciales a resolver, contando con escasos recursos técnicos y humanos. La exigencia social del efectivo cumplimiento de la ley se confunde, llegando incluso a malinterpretarse por algunos sectores de la sociedad, como un llamado a la "mano dura" y consecuente violación de los derechos constitucionales de los delincuentes. Muchas veces, las fuerzas de seguridad evitan involucrarse en el desempeño de sus roles por temor a ser dados de baja; o los miembros del Poder Judicial para evitar ser cuestionados en sus cargos.

La realidad de los vecinos, que es una sola, se encuentra sujeta a la necesidad de definir qué tipo de sociedad quieren e involucrarse para exigir a sus dirigentes políticos que actúen en consecuencia.

Más efectivos y cámaras

En una reunión mantenida entre el gobernador Daniel Scioli y el intendente Gustavo Pulti, se anunció la designación de un nuevo titular para la Jefatura Departamental Mar del Plata. Se trata del comisario mayor Ramón Negretti, proveniente de Berazategui. Por otro lado se acordó incrementar el número de efectivos para algunas zonas críticas de la ciudad.

Un hecho a destacar es la inauguración, prevista durante esta semana, de la nueva Escuela Descentralizada de Formación Policial en Mar del Plata. El objetivo es capacitar en el corto plazo a 250 nuevos agentes para ser destinados a la región.

Una tendencia mundial es el crecimiento exponencial de los sistemas de cámaras de vigilancia. Si bien es cierto que han demostrado su efectividad, al aportar imágenes de prueba contra miles de delitos, muchos cuestionan la posible violación del derecho a la privacidad. Las cámaras todo lo ven y registran. No sólo los delitos penados por la ley. Un debate mundial gira en torno al tema. En 25 años, es probable que gran parte de la superficie de las grandes ciudades esté siendo monitoreada por empresas de seguridad privada que brindarán su servicio a distintos estados y empresas.

Por lo pronto en Mar del Plata, se prevé el funcionamiento de cerca de 65 cámaras de seguridad para las próximas semanas; las que se irán incrementando a lo largo del año hasta llegar a las 120 licitadas originalmente. Del mismo modo, está el compromiso asumido de agregar 200 equipos adicionales. Las 120 cámaras integrarán un sistema que permitirá el registro y almacenamiento de imágenes, que no podrán ser adulteradas ni editadas, por un tiempo determinado. Estas se complementarán además con el sistema de las 11 cámaras de monitoreo de tránsito existente, el sistema de denuncias telefónicas 911, y la creación de una red virtual de seguridad colectiva que permitirá la remisión de denuncias e imágenes a través de la telefonía celular.

La creación de foros de vecinos dentro de un mismo barrio; la discusión online de los problemas de la zona o la cuadra a través de redes sociales, emails, blogs; las reuniones frecuentes con las autoridades policiales a fin de que les asignen un personal de la comisaría a quien contactar en caso de algún inconveniente; son otras opciones a explorar. El mejor sistema de seguridad se basa en aumentar los niveles de confianza y comunicación entre los vecinos de cada barrio, como así también con los miembros de las fuerzas de seguridad y el Poder Judicial.

Como alguna vez dijera John Fitzgerald Kennedy, es hora también de que dejemos de preguntarnos qué puede hacer el Estado por nosotros; y empecemos a pensar que podemos hacer cada uno de nosotros desde nuestros ámbitos por el país y la ciudad.

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