Busca frenar el uso de prácticas de alto riesgo de Wall Street; la ley sería promulgada en julio
La versión de la reforma aprobada por la Cámara alta, con 59 votos a favor y 39 en contra, tiene que ser armonizada con la que aprobó la Cámara de Representantes en diciembre del año pasado y se espera que Obama firme el texto final el 4 de julio, día de la independencia.
La Bolsa neoyorquina, indiferente a lo que sucedía en Washington, cerró con un alza del 1,25% en el Dow Jones de Industriales, su mejor número de los últimos cuatro días.
La nueva ley busca frenar el uso por parte de las grandes firmas de prácticas de alto riesgo que son vistas como culpables del colapso financiero de 2008, poner fin al rescate con dinero de los contribuyentes de los titanes financieros y crear una agencia de protección del consumidor para resguardar a la gente de los abusos de la industria.
También busca frenar los negocios lucrativos y en general no regulados de los grandes bancos en títulos complejos llamados "derivados", esencialmente apuestas al futuro costo de un activo, que muchas empresas usan para controlar el riesgo de la volatilidad de los precios.
Incluye además varias medidas destinadas a aumentar la transparencia en la Reserva Federal, así como una medida que busca bloquear las ayudas del Fondo Monetario Internacional como la brindada a Grecia si no hay garantías de que el dinero será devuelto.
La reforma incluye también una regulación de las agencias de calificación creando una entidad intermedia entre ellas y las instituciones de evaluación financiera.
La reforma, celebró el presidente del Partido Demócrata, Tim Kaine, pondrá un freno "a las riesgosas prácticas financieras de los grandes bancos y ampliará las protecciones para las familias estadounidenses y los contribuyentes".
Para Obama, esta reforma significaría un importante éxito, pocos meses después de la aprobación de la reforma del sistema de salud. "Esto no es un juego de suma cero, en el que Wall Street pierde y la gente común gana", dijo Obama. Según el presidente, es una "prioridad" cambiar el sistema que regula las operaciones financieras en el país.
Obama aseguró que no es su objetivo "castigar a los bancos", pero criticó duramente a las grandes firmas de Wall Street, a las que acusó de "intentar repetidamente poner fin a esta reforma" bajo el peso de "hordas de lobbistas" y "millones de dólares en publicidades".

Comentá la nota