Avanza el proyecto K para liberar el consumo de droga y hay polémica

Mientras el flagelo de los estupefacientes sigue golpeando con fuerza en el país, el debate ya comenzó en Diputados. "Hay que tratar de tener leyes claras", reclaman desde la Iglesia
La discusión por la despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal sigue en marcha y, pese a la oscura realidad que acecha al país -que en los últimos tiempos se convirtió en el principal consumidor de cocaína en todo el continente-, la ley está cada vez más cerca de sancionarse.

Ayer, fue el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, quien abrió una jornada en la Cámara de Diputados para empezar a tratar las ocho iniciativas que abordan este tema.

Llamativamente, Zaffaroni explicó durante su discurso que “hay un tóxico en nuestro medio que es otra cosa, es el paco. Ahí no basta con despenalizar. Se necesita otra cosa”, minimizando el uso y abuso de otras sustancias claramente tóxicas, como la cocaína o la marihuana.

En este contexto, entre los legisladores que presentaron los mencionados proyectos se encuentra el hoy senador por el kirchnerismo Aníbal Fernández, quien durante su estadía al frente de las fuerzas de seguridad poco hizo para controlar el consumo de drogas en el país, donde la mayor cantidad de muertes por abuso de estupefacientes se registra en las clases más postergadas -que además consiguen a muy bajo precio los productos en los centros clandestinos-. El triste panorama también afecta a la Provincia, sobre todo en las localidades del Conurbano que se han convertido en verdaderos puntos de referencia para los narcotraficantes nacionales e incluso extranjeros, como es el caso de la villa 1-11-14 de Capital Federal.

La réplica de la Iglesia

Mientras tanto, las voces de la Iglesia ya se mostraron en contra de la polémica iniciativa. Consultado por Hoy, el actual párroco de Inmaculada Madre de Dios, Eduardo Lorenzo, dejó en claro que “concretamente no hay que despenalizarla, pero tampoco hay que judicializar inmediatamente al que la consume. Más vale tratarlo y meterlo en una comunidad terapéutica”. “Hay que tratar de tener leyes claras y servicios de seguridad lo suficientemente preparados para penalizar y meter preso a tanta gente que le pudre la vida a nuestros jóvenes”, concluyó el sacerdote.

“No creo que porque se despenalice baje el consumo”

En diálogo con Hoy, el párroco Eduardo Lorenzo explicó que “en lo personal estoy en contra de la despenalización de la droga. Tan en contra como con la penalización de quien la consume. Las adicciones se convierten en patologías, son enfermedades. Y me parece que los que hay que penalizar es a los grandes vendedores y a los que permiten que se vendan”.

Lorenzo también expuso sus dudas sobre si la iniciativa podría contribuir a bajar los índices de consumo de estupefacientes.

“De ningún modo creo que porque se despenalice baje el consumo. Al contrario, me parece que hay que hacer mucha tarea de prevención, desde la familia, la escuela, los clubes y desde todos los actores sociales”, indicó. Y agregó: “Me parece que hay que hacer una gran tarea de prevención para que el chico no llegue a la droga. Y ser muy claro y muy duro con los grandes narcotraficantes, a quienes pareciera que nunca agarran”. Para concluir, el párroco dio su impresión sobre el impacto de la droga en el país y en las cárceles: “Yo creo que está afectando en todo sentido, sobre todo en la violencia que existe. Yo, que trabajo en las cárceles, puedo asegurar que lo que se ve notablemente es que el interno que consume drogas es mucho más violento. Lamentablemente creo que hay mucha -por la droga- y en todos los ambientes. Y ya no es la droga de los pobres, ni la droga de los ricos. Es la droga”, puntualizó.

Desde Cáritas también alzaron la voz contra la ley

El presidente de Cáritas, monseñor Jorge Ojea, afirmó ayer que la Iglesia no busca “criminalizar al adicto”, pero advirtió que “no hay que focalizar allí” la cuestión de la droga porque “es como estar en el final de la página de un libro”.

“Estamos delante de un problema muy complejo. Creo que tenemos que usar todas las fuerzas, frente a las mafias hay que trabajar con una comunión de gente de bien”, aseveró Ojea, quien además es el obispo de San Isidro.

Además, el religioso advirtió sobre la necesidad de profundizar la cuestión preventiva y de rehabilitación en los adictos a los estupefacientes, al advertir que “lo que quizá sea recreativo para miembros de las clases media o alta se transforma en fatal para sectores marginales”.

De esta manera, Ojea se refirió al debate que tiene lugar en el Congreso nacional sobre los proyectos que plantean la despenalización de la tenencia de estupefacientes para consumo personal.

Hoy continúa la reunión plenaria

Las comisiones de Prevención de la Drogadicción que preside el diputado Mario Fiad (UCR), y de Legislación Penal, que conduce el kirchnerista Oscar Albrieu, continuarán hoy con la reunión plenaria para escuchar las opiniones de especialistas y de representantes de varias ONG respecto a la despenalización de la tenencia de drogas para uso personal.

La reunión fue convocada para las 10 en la sala 1 del Anexo de la Cámara baja, para la cual fueron invitados a disertar el vicepresidente del Cofedro, Roberto Moro; el interventor Cenareso, Marcelo Bono, el director de la revista THC, Sebastián Basalo, y el procurador penitenciario nacional, Francisco Mugnolo.

Gil Lavedra defendió la iniciativa, pero criticó al Estado

El jefe del bloque de diputados radicales, Ricardo Gil Lavedra, ratificó ayer su postura a favor de la despenalización del consumo de drogas, pero también advirtió que es el Estado el que debe intervenir en esta problemática “desde la prevención, la inclusión y políticas sanitarias” y eso es lo que está “fallando”.

“Hay una falla extraordinaria de las autoridades públicas en materia de política criminal, en materia de política sanitaria. Está fallando absolutamente la intervención del Estado”, aseveró.

El legislador radical aprovechó la ocasión para remarcar que “el Estado debe intervenir para que la gente no consuma drogas y para poder tratar adictos, pero desde otro lugar: desde la prevención, la inclusión, desde políticas sanitarias, pero no penalizando al consumidor”.

“La penalización del consumidor, en alguna medida, ha perjudicado la posibilidad de tener políticas serias en ese sentido, porque los expedientes que abarrotan la Justicia Federal son de tenencia, no de traficantes”, argumentó.

Para finalizar, Gil Lavedra destacó que “las fuerzas de seguridad se enfocan en el consumidor y, con los niveles de corrupción que hay,

lo más fácil es hacer redadas a los chicos. Tenemos que exigir que el Estado intervenga realmente en lo que produce el problema de las drogas, el ingreso de drogas al país, la fabricación en el país y la comercialización”.

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