Avanza la ocupación de espacios de uso público en la periferia de la ciudad

En los últimos meses un centenar de familias ocupó terrenos públicos y privados en distintos sectores de la ciudad.

Publicado el 23/07/2012 - Los barrios Textil, Constitución, 25 de Mayo Ampliación, San Fernando y El Paraíso son apenas algunos de los sectores de la periferia bandeña donde en las últimas semanas se produjeron asentamientos de viviendas precarias sobre terrenos de utilidad pública.

Así lo confirmaron desde la Defensoría del Pueblo de la ciudad, cuyas autoridades tuvieron que intervenir en una de las últimas ocupaciones, cuando más de veinte familias lotearon al menos dos hectáreas en el barrio Ampliación 25 de Mayo 100 Viviendas, ubicado del lado este del ramal del ex Ferrocarril Mitre.

Si bien personal de la Seccional 47ª, del barrio San Fernando, había intentado impedir la ocupación de los terrenos, la perseverancia de los intrusos pudo más, aunque tampoco desde el Departamento Ejecutivo Municipal se solicitó la recuperación de las dos hectáreas que luego de la construcción de este complejo habitacional quedaron en manos de las autoridades de la ciudad, para utilidad pública.

Lo mismo ocurrió en una amplia manzana ubicada a metros del jardín de infantes municipal del barrio Ampliación 25 de Mayo, pero del lado este, donde ya hay al menos tres viviendas levantadas con ladrillos y cemento, además de una docena de parcelas, algunas de las cuales habrían sido puestas en venta, según denunciaron los integrantes de la junta vecinal, quienes todavía no recibieron respuestas.

En el otro lado de la ruta 1, en el barrio El Paraíso, también hubo ocupación de terrenos, siempre en los alrededores de los barrios ejecutados por el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo.

También en las últimas semanas se produjo la ocupación de al menos tres hectáreas en el barrio Textil, a metros del canal Matriz, aunque en este caso se trata de un terreno cuyos propietarios acudieron a la Justicia local para tratar de recuperarlo.

De la misma forma, alrededor de quince familias fueron notificadas formalmente, pero ninguna salió del lugar.

Antecedentes

Fuentes del área de Obras Públicas y Servicios de la comuna local recordaron que la usurpación de terrenos dentro del ejido, tanto públicos como privados, se multiplicó en los últimos años, casi siempre en torno a los nuevos barrios.

Aunque también se evidenció un marcado crecimiento de las viviendas precarias a lo largo del canal Matriz, lo que genera otro inconveniente, por el riesgo -especialmente para los chicos- de convivir con el peligroso cauce de agua a metros de las casas.

En la zona del barrio Los Álamos, como también Villa Jardín, entre la ruta nacional 34 y el canal Matriz, ya se formó un extenso cordón con familias que viven a metros de la orilla del acueducto.

También de características similares es la ocupación de parcelas entre la ruta provincial 1 y el canal a Fernández, frente a los barrios Mishqui Mayu y Parque Industrial. En ese caso, todas las viviendas tienen de fondo la orilla del canal.

Las mismas fuentes recordaron que hoy existen grandes sectores de la ciudad que nacieron como improvisados asentamientos, sin ningún tipo de ordenamiento urbanístico, pero que muy lentamente y casi de manera caprichosa se fueron incorporando al resto de la ciudad.

Uno de los más nuevos y de mayor notoriedad es Villa Raquel, que surgió con la apropiación de grandes porciones de suelo pertenecientes a la familia Ovejero, la que finalmente terminó por llegar a un acuerdo con las autoridades municipales para resolver la situación de decenas de familias que se asentaron sobre calle Cassafousth, entre Tucumán e Ingeniero Iturbe, detrás también de la Escuela Nº 646 Los Pinos.

De manera similar, Villa Rosita, Villa Nueva, Sarmiento y San Javier nacieron como asentamientos precarios, sin calles ni servicios elementales, que todavía hoy no están presentes en todos los casos, debido precisamente a la desordenada distribución de las casas.

Según la Carta Orgánica Municipal, en el caso de los espacios de utilidad pública, el destino final debe ser justamente para provecho de toda la comunidad y no con fines de particulares, entiéndase casas de familia.

También remarcan las ordenanzas que toda vez que desde el municipio se resuelva hacer uso de este tipo de espacios que existen en casi todos los barrios, serán los miembros del Concejo Deliberante los que aprobarán, o no, el destino pretendido.

Sin embargo, se sabe que en la práctica las ocupaciones terminan “blanqueándose” con el reconocimiento por el paso del tiempo de los “nuevos barrios”.

Otro tipo de asentamiento que está en aumento en los últimos meses, y en los que no están involucradas las familias de menores recursos, se da en terrenos que pertenecen al ferrocarril.

En el 25 de Mayo Ampliación, por ejemplo ya hubo varias denuncias de la junta vecinal por la construcción de locales a la vera del ramal, y demasiado cerca de la cinta asfáltica, a metros del paso a nivel que une con una de las últimas extensiones del barrio.

Precisamente, en este lugar se levanta un local de grandes dimensiones, con sanitarios y totalmente enrejado. A pocos metros ya está en construcción otro local, aunque no se sabe cuál será el destino de estas edificaciones, ya que hasta ahora no intervino ningún organismos oficial, según pudo averiguar la junta vecinal.l

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