Autonomistas deberían lograr más del 50% de los votos en un plebiscito que se realizaría en el distrito que se pretenda dividir
Un apoyo mínimo del 15% del total del padrón del distrito al proyecto secesionista, se configura como una de las primeras vallas que deberán sortear las diversas asociaciones que impulsan las creación de comunas. No será la única: conseguir la mitad más uno de los votos en una consulta popular que se desarrollará en todo el territorio del distrito que se pretenda dividir, será otra de las exigencias.
Legisladores de distintos bloques comenzaron a delinear en la comisión de Asuntos Municipales los diversos aspectos de una propuesta empujada no sólo por la presión de los más de 50 movimientos autonomistas que existen en la Provincia y que reclaman definiciones. La decisión del Ejecutivo provincial de darle vía libre a la independencia de Lezama viene obrando además como un elemento que, se admite, obliga a acelerar definiciones en relación a un tema tan complejo como controvertido.
Básicamente, el proyecto fijará reglas para las localidades que soliciten la independencia y establecerá, entre sus puntos centrales, la conformación de una comisión bicameral en la Legislatura que tendrá la atribución de darle o no vía libre al pedido.
EL EMPUJE DE LEZAMA
Luego de un extenso proceso de reclamo, la localidad de Lezama logró que la Legislatura aprobara su transformación en municipio y su consiguiente separación de Chascomús.
Esa decisión no sólo fue festejada por los lezamenses: el resto de los movimientos pro autonomía celebró como propia esa ley que reavivó la esperanza de que proyectos similares con reclamos históricos que anidan tanto en el Interior como en el Conurbano bonaerense, pudieran avanzar.
Sin perder tiempo, el movimiento provincial que agrupa a los autonomistas liderado por el dirigente de Longchamps Hugo Iraizos, se entrevistó con funcionarios del gobierno bonaerense. De allí surgieron algunas definiciones: que el Ejecutivo no avanzará con propuestas propias de nuevas divisiones; que se aguarda que la Legislatura ordene la discusión a través del dictado de una ley-marco y que, por último, cualquier pedido de escisión deberá ser canalizado por el Parlamento.
En esa dirección, un grupo de diputados inició el análisis para delinear un proyecto que regule, examine y acepte o rechace las solicitudes.
El proceso tendiente a la futura conformación de nuevos municipios, incluiría la conformación de una comisión bicameral integrada por 14 miembros (7 diputados y 7 senadores) que en un plazo no menor al año deberá expedirse en torno del pedido. Pero habrá un dato saliente: el pedido que sea rechazado no podrá volver a ser presentado antes de haberse cumplido los 5 años de la negativa.
De aprobarse la iniciativa en la que trabajan los diputados, el trámite contendría varios requisitos: la presentación de un petitorio de firmas certificadas de los habitantes del municipio que solicita la autonomía (el piso estaría fijado en el 15 por ciento del padrón electoral habilitado para la última elección), los estudios ambientales y socio económicos que avalen la autonomía y una consulta popular que abarcaría al municipio solicitante pero también a los que se verían afectados.
Durante el último encuentro de la comisión de Asuntos Municipales que presidente Gonzalo Atanasof (Unión Pro), los diputados avanzaron en la confección del proyecto basado en las dos iniciativas que se encuentran en la comisión: uno de la diputada Alicia Tabares (FpV)) y otro de Abel Miguel (UCR).

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