Agrupará a las fiscalías actuales en un área de atención inmediata, otra dedicada a hechos cometidos en flagrancia y otra para las causas complejas que integrarán los más capacitados en las pesquisas
Impulsada por el fiscal general Darío Vezzaro, esta innovación en el modo de investigar las causas penales reemplazará a las cuatro fiscalías de instrucción que hoy funcionan en los Tribunales por una oficina que incluirá tres áreas con atribuciones específicas: el Área de Atención Inmediata, que será la puerta de entrada a las denuncias que presenten los ciudadanos y el sitio donde se agruparán las causas según sus características; el Área de Delitos en Flagrancia, que es aquella donde se investigarán las causas en las cuales una persona es aprehendida en el momento en el que comete el hecho, o inmediatamente después, es decir, las que en principio son de fácil resolución y cuya definición debiera tenerse en un plazo no superior a los 30 días; y por último se creará el Área de Delitos Complejos, donde serán designados los funcionarios más capacitados para investigar.
“Los casos que en principio se presentan como de más sencilla resolución van a un área específica con un procedimiento que incluye una oralización, lo que le va a dar mucho mayor agilidad a los trámites”, explicó el fiscal de Cámara Alejandro Cabrera, diferenciándolo del sistema actual que deja constancia por escrito de cada uno de los pasos de la investigación.
-¿En qué se diferencia esa organización de la actual?-, se le preguntó al fiscal Cabrera.
-Hasta ahora, todos los casos de cualquier categoría que sean iban a las distintas fiscalías, por turno, y cada fiscalía en forma independiente atendía los casos. Con este nuevo sistema lo que se ha hecho es reasignar los recursos humanos; de tal modo que, en vez de tener cada fiscal su dotación de secretarios y empleados, se los va a organizar buscando que los que estén más capacitados para investigar, en vez de estar desperdigados entre las distintas fiscalías, vayan juntos al área de delitos complejos. Los fiscales van a trabajar con las tres áreas. Desde ese punto de vista va a funcionar como una oficina con una atención diferenciada.
-¿La Oficina de Fiscales dio resultado en San Francisco, donde funciona desde hace un año?
-En San Francisco han logrado buenos resultados fundamentalmente en esas dos áreas primarias. En el área de delitos complejos los buenos resultados se pueden lograr en la medida en que la rápida resolución de estas otras causas de menor complejidad permitan concentrarse en los casos dificultosos. A la vez, esta forma de funcionamiento puede permitir una mayor comunicación entre fiscales de instrucción entre sí, como con los fiscales de Cámara.
-Los casos complejos irán a juicio, ¿los que no lo son también?
-Pueden ir a un juicio oral si no se logra una solución alternativa. Lo que pasa es que en la práctica, los delitos en flagrancia terminan allí y eso descongestiona las causas que va a recibir una cámara. Al no elevarse a juicio todas esas causas, evidentemente las Cámaras van a recibir aquellos casos que no se hayan podido resolver durante la investigación penal preparatoria.
-¿Qué factor define la complejidad de un delito?
-En general la complejidad de un caso no sólo está determinado por su gravedad. Obviamente la gravedad puede ser un factor, pero hay delitos graves que también se pueden llegar a resolver en la investigación penal preparatoria como lo es un homicidio en flagrancia.
La complejidad la da la dificultad en resolverlo, en darle una respuesta. Es una causa en la que no se puede establecer rápidamente un sobreseimiento o una elevación a juicio.
-¿Por qué se llega a esta modificación?
-Este proyecto lo que busca es darle una respuesta más eficiente por parte de la Justicia penal. Obviamente, está vinculado con reclamos de parte de la sociedad ante hechos delictivos. Este proyecto, en principio, lo que procura es que en los casos de sencilla resolución que muchas veces no tenían respuesta o que tienen una respuesta tardía se resuelvan y se eviten horas hombre.
Este proyecto está logrando resultados en el sentido de que todas estas causas que pueden tener una resolución rápida se les da una respuesta y eso posibilitaría que se concentren los recursos humanos de mejor manera para la resolución de los casos complejos.
-¿Cuándo se empieza a poner en marcha el nuevo sistema?
-La intención de la Fiscalía General es que sea en el curso de este año. Pero no hay una fecha asignada porque hay que tener en cuenta que el volumen de causas que recibe San Francisco no es el mismo que el de Río Cuarto, siendo que existe un plantel de gente similar. Lo que estamos haciendo acá es tratar de reunir toda la información para cotejarla con los números de San Francisco y poder conversar con la Fiscalía General para ver cómo podemos hacer para que esto funcione de la mejor manera con los recursos que tenemos y los que nos puedan asignar. Para ser serios tenemos que hacer primero esos análisis previos.
El martes, los cuatro fiscales de instrucción de la ciudad y dos fiscales de Cámara estuvieron en los Tribunales de San Francisco interiorizándose con sus pares de esa localidad sobre el funcionamiento del plan que allí se puso en práctica desde el 27 de septiembre del año pasado. Córdoba se suma así al pelotón de distritos nacionales que hicieron punta con el nuevo esquema, después de las provincias de Buenos Aires y Chubut y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Crímenes impunes
-Doctor Cabrera, uno de los abogados del foro, el doctor Sagarraga, denunció la existencia de una veintena de homicidios sin resolver en los últimos tiempos. ¿La Justicia tiene alguna autocrítica para hacerse?
-Somos conscientes de los reclamos sociales y además los casos que no están resueltos son conocidos, o sea que no se mantienen ocultos. Hay casos que se puede decir que han quedado impunes porque todavía no están resueltos, lo que ocurre es que muchas veces, aunque se pongan todos los medios y todo el empeño posible, la característica de ciertos hechos hace que sean de muy difícil resolución. Pero habría que diferenciar qué entendemos por impunidad. Una cosa es hablar de impunidad porque quienes tienen la función de investigar no quieren que esos casos se resuelvan, cosa que entiendo que no ocurre en los casos de los que estamos hablando, y se puede hablar de impunidad por casos no resueltos. De estos últimos, han habido, hay y seguramente van a haber en la medida en que a veces hay problemas de recursos, o de cómo se llevó adelante una investigación y otras veces puede ser por la propia característica de los hechos. Acá hubo casos en los que pese a que hay una gran movilización de fuerzas policiales y judiciales tampoco se llega a una resolución. Y eso no es porque no haya una intención de parte de quienes investigan.
Es evidente que la opinión del doctor Sagarraga es crítica sobre cómo se llevaron adelante esas causas. Sobre esos casos puntuales no puedo hablar, primero, porque no debo opinar públicamente, y segundo, porque son casusas en las que no he tenido participación.

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