Las edificaciones se levantan a pocos metros de las playas y corresponden a la ampliación del proyecto de un parador ecológico. Opiniones encontradas en los habitantes de Miramar.
La planificación integral es interesante y con posibilidades de seguir ampliándose en un futuro. Pese a la aprobación del expediente en el Concejo Deliberante, continúa la polémica ya que esta obra abrió un debate en la ciudad en el que la población pudo expresar sus sensaciones a favor o en contra, especialmente a través de la red social Facebook o el envío y recepción de correos electrónicos masivos.
De acuerdo a fuentes consultadas por LA CAPITAL, esta infraestructura que se anexará al existente "Parador Frontera Sur", "no tiene impedimentos legales para realizarse ya que el vivero dunícola no está declarado como reserva natural, de hecho no lo es, sino que la forestación fue implantada hace varias décadas para fijar las dunas", indicaron.
Igualmente, el movimiento lógico de arena en una construcción de esta índole originó opiniones encontradas, aunque desde el municipio aseguraron, "que fue aprobado el estudio de impacto ambiental".
El proyecto del complejo de cabañas surgió en 2006, cuando un empresario presentó dicha iniciativa privada con la posibilidad de ampliar la concesión ya existente sobre la costa a unos 4 kilómetros al sur de Miramar.
La idea se centró en la construcción de un complejo de cabañas en ese sector que ya contaba con restaurante, pileta y juegos de aventura.
"Este tipo de edificaciones no estaban contempladas en el proyecto inicial que se orientaba a un Parador Ecológico. Aunque también es verdad, no está prohibido por ley implementarlo", argumentaron desde la oposición.
Tras el tratamiento del expediente en el Concejo Deliberante, fue aprobado el proyecto declarándoselo de "Interés Municipal" y se realizó una licitación similar a la de cualquier unidad fiscal (balneario).
"El acto licitatorio fue el número 01/07 y en esa fecha se presentó un solo empresario al que justamente le fue adjudicada la autorización para realizar el complejo habitacional", informó a LA CAPITAL el director de Obras Privadas Municipal, Guillermo Caimari.
El proyecto permaneció paralizado hasta este último tiempo cuando comenzó a paso agigantado la edificación de las cabañas.
"Ni bien se inició el movimiento de suelo y los cimientos en ese sector que está libre de vegetación, paralizamos el accionar debido a que no contaba con los planos municipales aprobados. La situación fue regularizada y por eso ya están en marcha 5 viviendas y la administración", subrayó el funcionario.
Plazos
De todas maneras, está previsto ampliar los servicios en ese lugar con un spa y algunas edificaciones más. "Los plazos están corriendo dentro de los tiempos estipulados y deberán ir respetándose como toda obra privada. Sabemos que hay opiniones positivas y otras negativas; en mi caso esta iniciativa jerarquizará turísticamente ese sector pero también es lógico que no debe haber un avasallamiento urbanístico en el vivero", finalizó Caimari
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