Un estudio publicado a principios de este año muestra que continuar la aplicación de un anticuerpo monoclonal luego de la inmunoquimioterapia aumentó en un 20% la "respuesta" de los pacientes.
Este trabajo científico, publicado a principios de este año, fue presentado en el marco del 20º Congreso Argentino de Hematología que se desarrolla en nuestra ciudad, por el doctor Armando López-Guillermo, consultor senior en el Servicio de Hematología en el Hospital Clinic de Barcelona (España) y uno de los investigadores que desarrolló el estudio.
"Se prolonga la respuesta y la supervivencia de los pacientes" explicó el especialista sobre esta novedad en el tratamiento de esta enfermedad -un tipo específico de linfoma no hodgkiniano- que en Argentina suma entre 18 y 19 pacientes por año cada 100 mil habitantes.
López-Guillermo habló de este tratamiento con este medio, junto al presidente del congreso y de la Sociedad Argentina de Hematología Jorge Milone.
"Se trata de una enfermedad que, aún con los tratamientos más modernos siempre está ahí, no hay una cura definitiva" señaló el especialista español, quien apuntó que lo que se busca con los tratamientos es una "respuesta" que retrase la recaída.
De todas formas, la novedad es que el último "salto cualitativo" de los tratamientos fue comprobar que prolongar una parte del mismo, puede mejorar la expectativa de vida de los pacientes.
"Dentro de los tratamientos ha habido varios saltos cualitativos. Hace unos años fue el uso de la inmunoquimioterapia, añadir al tratamiento tradicional de la quimioterapia un anticuerpo monoclonal -como los que nosotros generamos ante las infecciones, pero que se hace en laboratorio- que ha resultado en una clara mejoría de las respuestas. El paso nuevo que se ha dado, es que una vez que el paciente ha obtenido una respuesta, cuando la enfermedad ha desaparecido prácticamente o quedan pocas lesiones, existe la posibilidad de prolongar el tratamiento solo con el anticuerpo monoclonal durante un par de años, cada dos meses, lo que prolonga aún más la respuesta, sin aumentar la toxicidad", explicó.
- ¿Cómo se llegó a esta conclusión?
- Los datos se basan en un estudio fundamental que se hizo con más de 1.200 pacientes de todo el mundo, entre otros países de Argentina, con seguimiento de más de 3 años a los pacientes. Es decir que son datos maduros. Podemos decir que el tratamiento ha mejorado la respuesta y la prolongación de la respuesta.
- ¿Cómo se mide la prolongación de esa respuesta?
- Los datos indican que este tratamiento multiplica por dos la duración de la respuesta. A efectos prácticos, si a los pacientes que responden al tratamiento inicial se les hace un seguimiento con este tratamiento, a los 3 años, el 80% está vivo y sin enfermedad aparente, mientras que sin mantenimiento, la sobrevida es de aproximadamente el 60%.
Hemos ganado ese 20% de pacientes, aunque eso no quiere decir que eventualmente en el futuro puedan recaer.
- ¿Qué efectos adversos o contraindicaciones tiene el tratamiento?
- Eso es importante. Si el mantenimiento se tradujera en que hay mucho efecto tóxico no tendría mucha gracia. Realmente la tolerancia al tratamiento es muy buena. Es verdad que tiene un pequeño efecto tóxico pero es muy tenue y la calidad de vida es igual, entre los que hacen y no el mantenimiento. La idea es que se tarde más en recaer.
- ¿Se conoce la causa de este linfoma? ¿Se puede prevenir?
- De este linfoma no se sabe la causa última que lo provoca y tampoco tenemos forma de prevenirlo. Hay datos de una traslocación genética que es específica. Hay que tener en cuenta que la célula que se vuelve maligna en los linfomas es un linfocito, un tipo de glóbulo blanco que tiene que ver con la inmunidad, con la producción de anticuerpos, etc. De la complejidad de la fisiología normal de las células linfoides queda mucho por conocer.
Importante reunión de hematología
El XX Congreso Argentino de Hematología se desarrolla junto al VI Congreso de la División Interamericano de la Sociedad Internacional de Hematología,VI Congreso de Enfermería Hematológica y VI Congreso del grupo rioplatense de Citometría de Flujo.
Según informó el presidente de este importante encuentro, doctor Jorge Milone, están participando de las actividades más de 1.500 especialistas en hematología y se cuenta con la disertación de 17 expertos extranjeros invitados.
Los ejes temáticos que se están abordando son: linfomas extraganglionares; enfermedad de Hodgkin; síndromes mieloproliferativos Phi negativos; leucemia Mieloblástica Aguda: CMF-EMR-Nuevas terapias; enfermedad de Von Willebrand; plaquetopenias PTA/PTT: conducta en situaciones límites; sangrados quirúrgicos; conducta frente a déficit de factores poco frecuentes; ¿Son seguros los hemoderivados?; enfermedad tromboembólica en pediatría; trombosis y cáncer; anemias microcíticas hereditarias: bases moleculares; eritrocitosis: fisiopatología, aspectos moleculares y diagnóstico; hemoglobinuria paroxística nocturna: bases biológicas y manejo terapéutico; trasplante de progenitores hematopoyéticos: riesgos-beneficios-indicaciones; y ¿Es la enfermedad hematológica el emergente de un conflicto emocional?
"La Sociedad Argentina de Hematología trabaja fuertemente para establecer pautas regionales del manejo de pacientes hematológicos y contribuir a su mejor atención en la región" destacó, señalando que las guías se revisan cada dos años, siempre y cuando no haya "algún avance significativo", que requiera que se rompa esa periodicidad.
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