Por un decreto, el oficialismo podrá designar al presidente del sistema de medios públicos; críticas opositoras
Los nuevos anuncios de ajustes presupuestarios comunicados anteayer incluyeron un decreto que permite designar al presidente de la corporación de radio-televisión española (RTVE) con una mayoría absoluta, y no con dos tercios del Parlamento, como era anteriormente.
El tema despertó fuertes críticas, especialmente entre el socialismo y los sindicatos, que cuestionaron con dureza la medida y denunciaron "un nuevo recorte" del gobierno conservador, esta vez, "a la libertad de expresión".
Desde que el último titular de RTVE, Alberto Oliart, renunció al ente en julio de 2011 por "motivos personales", la falta de acuerdo entre los diputados socialistas y conservadores en el Parlamento impidió nombrar a un sucesor. Desde entonces, hay un presidente mensual al frente del sistema de medios estatal.
Anteayer, la vicepresidenta española, Soraya Sáenz de Santamaría, argumentó que esta situación derivó en un "bloqueo", a partir del cual RTVE "no tiene capacidad de presentar su anteproyecto de presupuestos" en "un momento en que la televisión está llamada a hacer un programa de austeridad". En el marco de las medidas de ajuste del gobierno español, el grupo de medios debe reducir su presupuesto en 203 millones de euros en 2012, en relación con los 1200 millones gastados el año pasado. La corporación cuenta con cinco canales de televisión, cinco estaciones de radio y 6400 empleados.
GOLPE INSTITUCIONAL
El decreto -que entrará en vigor hoy- establece que la designación del presidente se decidirá por mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, en lugar de precisar el aval de dos tercios de la Cámara baja, como ocurría hasta ayer. Ese método de votación trabó desde el año pasado la elección del presidente de RTVE por las fuertes divergencias entre el oficialismo y la oposición.
Con la reforma, el PP podrá recurrir a la mayoría parlamentaria que consiguió en las últimas elecciones para elegir al responsable de la corporación de medios, sin necesidad de un consenso.
"Es un golpe institucional", reaccionó de inmediato el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Su líder, Alfredo Pérez Rubalcaba, denunció a través de Twitter: "Otro recorte intolerable de Rajoy: esta vez, a la libertad de expresión".
En tanto, la vicesecretaria general del partido opositor, Elena Valenciano, dijo que esto pone "fin a la televisión plural".
La reforma en RTVE incluye, además, la reducción del número de miembros en el Consejo de Administración del ente, de 12 a 9 miembros. Este cambio despertó una fuerte crítica por parte de los sindicatos, que quedarán sin consejeros.
"Es un retroceso total por poder controlar totalmente la radio y televisión española. Va a ser un instrumento de propaganda del PP", dijo Jesús Trancho, un líder sindical de RTVE. "La ley actual permitía preservar la independencia de RTVE, lo que ahora no va a ser posible", denunció.
Una respuesta similar tuvo la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), que consideró que la medida "significa un retroceso en el planteamiento de los criterios de independencia", que deben constituir, por otra parte, la regla de los servicios informativos del medio público por antonomasia en España".

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