Sus candidatos a gobernador se imponían en Florida y Alaska
Cinco estados -Alaska, Arizona, Florida, Oklahoma y Vermont- celebraron primarias para elegir a los candidatos para cargos legislativos federales y de gobernadores.
Las contiendas para las gobernaciones de Florida y Alaska marcaron un imprevisto avance del Tea Party, una corriente que brega por menores impuestos y menor intervención del gobierno en la economía. En las demás, prevaleció el llamado "establishment", el grupo dominante o de elite que tiene el poder y que parece poco propenso al cambio.
Las primarias se realizaron ante un panorama de persistente desempleo, la desilusión de los votantes tanto hacia los republicanos como hacia los demócratas y la percepción de que tanto el Congreso como Obama están teniendo un desempeño por debajo del esperado.
Los demócratas deberán esforzarse por conservar, en los comicios legislativos del 2 de noviembre, la mayoría en ambas cámaras en momentos en que apenas un 45% de los estadounidenses está conforme con Obama. En esa votación, no sólo se renovarán 37 de los 100 escaños del Senado y toda la Cámara de Representantes, sino que también se elegirán gobernadores en 37 estados.
Otro tema crucial para las internas que se realizaron anteayer, especialmente en Arizona y en Florida, estado considerado la puerta de entrada a Estados Unidos de muchos argentinos, fue el debate respecto de cómo combatir la inmigración ilegal. En Arizona entró en vigor, aunque parcialmente, una norma que criminaliza a los indocumentados, y que ayudó a la actual gobernadora, Jan Brewer, a obtener una victoria holgada sobre el poco conocido Matthew Jette, en un golpe a quienes no creían que llegara el triunfo debido a la crisis fiscal del Estado.
Brewer deberá enfrentarse en los comicios de noviembre con el demócrata Terry Goddard.
La sorpresa, sin embargo, la dio Rick Scott, un ejecutivo millonario del sector de la salud respaldado por el Tea Party, que con un fuerte discurso antigubernamental venció al candidato oficialista Bill McCollum y se quedó con la candidatura republicana para la gobernación de Florida. McCollum, actual procurador general estatal, generó una fuerte polémica días atrás, al anunciar que impulsaría en este estado un proyecto que criminaliza la inmigración ilegal, aún más duro que el aprobado en Arizona.
En tanto, en las primarias demócratas de Florida, el legislador de la Cámara de Representantes Kendrick B. Meek pudo imponerse al millonario Jeff Green, que destinó 14 millones de dólares de su bolsillo para la campaña electoral.
Si bien el Tea Party no pudo vencer al actual senador republicano John McCain en Arizona, la senadora republicana por Alaska Lisa Murkowski, en el cargo desde hace 10 años, quedó al borde de la derrota frente a Joe Miller, un candidato sin experiencia respaldado por la ex gobernadora Sarah Palin y el Tea Party.
Con el 98% de los votos escrutados, Miller superaba a Murkowski por unos 2000 votos.
Murkowski sería la séptima titular que pierde este año, en el que el Tea Party se ha anotado grandes victorias en las primarias republicanas para el Senado.
Las primarias republicanas de Florida para las legislativas fueron fácilmente ganadas por Marco Rubio, de 39 años, representante del Tea Party y de la línea dura del Partido Republicano.
Rubio fue el candidato de esta agrupación luego que el actual gobernador de Florida, Charlie Crist, abandonó el partido para presentarse en noviembre como independiente por la misma banca del Senado.
En Oklahoma, el recién llegado James Lankford se impuso en las primarias republicanas al veterano Kevin Calvey.
En el estado de Vermont, el senador Patrick Leahy, elegido por primera vez en 1974, ganó fácilmente las primarias demócratas.

Comentá la nota