Avales y dudas esperan a Álvarez en la audiencia pública de Irrigación

Especialmente la oposición advierte "ruidos" por algunas expresiones sobre la licitación de pozos y la autarquía de la Superintendencia.
El ministro de Agroindustria José Luis Álvarez enfrentará la audiencia pública de mañana en el Senado con un récord histórico que supera los 500 avales. Se trata de un número que triplica las adhesiones conseguidas por la directora general de Escuelas, María Inés Vollmer y por el presidente de OSEP, Alberto Recabarren. Y a ello se agrega que Álvarez no tuvo ninguna impugnación.

Sin embargo, el panorama que se le presenta para la aprobación de su pliego como superintendente general de Irrigación, no está tan claro como lo estaban los de Vollmer y Recabarren en las vísperas de sus audiencias. Uno y otro consiguieron 32 y 31 bolillas blancas respectivamente.

Si bien nadie pone en duda las condiciones personales y profesionales de Álvarez -tal como sucedió con las máximas autoridades de la DGE y la OSEP- existen por lo menos cuatro temas clave que generan "ruido" en la marcha de su pliego, que se considerará en sesión secreta el martes de la semana próxima.

El anuncio -luego relativizado por el propio Ejecutivo- de una "licitación de pozos" que formuló el propio gobernador Francisco Pérez durante el pasado Agasajo de la Vendimia; las intenciones de la Casa de Gobierno de hacer modificaciones en la Ley de Aguas y en el funcionamiento del Departamento General de Irrigación (desde siempre una entidad autárquica); la discusión sobre la prioridad en el uso del agua que hoy mantiene el agro sobre la minería, la industria y el turismo -cuando la Cámara de Turismo de San Rafael ha pedido que su actividad priorice a la del agro- y la existencia de un acuerdo con la provincia de La Pampa sobre uso de caudales del Río Atuel -que cuenta con aprobación legislativa en Santa Rosa y aún no ha tenido tratamiento en la Legislatura mendocina, son los temas urticantes de cuyas respuestas mañana en audiencia pública, dependerá el número de bolillas blancas y negras que se registrará dentro de siete días.

"Van a haber muchas preguntas de parte nuestra", adelanta Armando Camerucci, presidente de la bancada de la UCR en Senadores. "Estamos preocupados. Hay mucho ruido en el tema del agua", dijo Carlos Aguinaga, titular del bloque demócrata en la Cámara Alta. "Faltan definiciones claras en temas fundamentales", enfatizan ambos.

La discusión del pliego de Álvarez se producirá en momentos de plena negociación entre el gobierno y la UCR para integrar un consejero radical a la futura conducción -mayoritariamente justicialista- de Irrigación. Pero también cuando crecen las diferencias entre el PJ y la UCR a raíz de otros temas, como los de la promoción industrial, la construcción de Los Blancos, la política petrolera y la inseguridad.

El futuro de Álvarez se definirá, cuando aún no se puede conocer el número de bolillas blancas que aportará el propio justicialismo, en cuyo seno ha estallado una polémica entre intendentes pro y anti mineros que -según sean las definiciones de Álvarez mañana en la audiencia pública, serán las bolillas blancas o negras el martes que viene.

La discusión del pliego se da en medio "de la peor crisis hídrica de los últimos setenta años", al decir de Carlos Dávila, actual superintendente a cargo. "Aunque se produzcan nevadas normales durante el invierno y se tenga una temporada hidrológica media, los caudales esperables durante la primavera serán bajos, insuficientes frente a las demandas que se deberán afrontar en agosto, setiembre, octubre y noviembre".

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