La bancada justicialista facultó al Poder Ejecutivo a tomar créditos por $ 400 millones para evitar complicaciones en materia económica. Se argumentó que el ritmo de crecimiento disminuyó paralelamente a los ingresos que recibe Tucumán. La oposición cuestionó la gestión financiera y el método escogido para paliar el déficit.
Durante la sesión legislativa desarrollada en la jornada de ayer (que demandó en total diez horas de debate) la bancada del PJ dio su aval para que el Ejecutivo tome créditos, sindicados o no, con entidades bancarias por hasta la suma de 400 millones de pesos que serán cancelados en un plazo no inferior a un año, a tasas vigentes en el mercado financiero, de acuerdo lo estipula el proyecto convertido en ley.
Como miembro informante de la Comisión de Hacienda y Presupuesto, Ramiro González Navarro abrió el juego discursivo para el tratamiento de este tema. Al respecto, y para convalidar las pretensiones del Gobierno en homologar esta iniciativa, sostuvo que "las provincias desaceleraron el ritmo de crecimiento en materia de recaudación tributaria, por lo que los efectos se reflejarán en las finanzas públicas".
Paralelamente, el oficialista desechó alternativas orientadas a campear un desajuste económico, como ser la emisión de títulos públicos por parte del Estado provincial. "Debemos encarar medidas más eficientes para evitar el freno de la economía y morigerar los desequilibrios financieros, pero sin enfriar la economía", planteó González Navarro.
A continuación, el primer refractario al oficialismo que tomó la palabra y cargó contra el proyecto en cuestión, fue el referente de la Democracia Cristiana, José Páez. Al iniciar su alocución, brindó los contrastes del discurso enunciado por el gobernador José Alperovich al inicio de las sesiones ordinarias en marzo pasado y la situación actual. "Nos dijo que había ahorros, que se postergó la deuda con la Nación para no emplear dineros en 2012 y 2013 y, de esta forma, no existían riesgos. Pero, de pronto, se advierten las urgencias financieras y ahora hablamos de fondos de reserva", adujo el democristiano.
Por su parte, y vinculado a lo expresado anteriormente, la radical Silvia Elías de Pérez recordó que "un fondo de reserva es una cuenta patrimonial que se realiza en momentos de superávit, pero lo que hoy se está autorizando es un endeudamiento", aseveró.
A su vez, remarcó que en la iniciativa no se consignaron tasas máximas, como así tampoco se establecieron plazos de amortización. Según cálculos elaborados por la también contadora, el Gobierno pagaría casi 68 millones de pesos en intereses a las entidades crediticias que otorguen el préstamo monetario. Cuestionó además la metodología aplicada por el alperovismo y el momento para llevar a cabo esta operación. "En los ciclos positivos de la economía se deben hacer las respectivas reservas para enfrentar los ciclos recesivos", aleccionó la correligionaria, a modo de contrastar el accionar oficial.
Desfasaje monetario
En medio de las olas de críticas, saltó al ruedo el híper-alperovista, Sisto Terán, quien defendió la gestión justicialista en torno a la falta de previsibilidad que tuvo el PE por no haber considerado el desajuste dinerario al inicio de este año.
"Hasta marzo, los números era halagüeños, no se podía hablar de crisis porque se recaudaba más de lo previsto. Ya en febrero sentimos una disminución en el goteo (de recursos emanados desde el Gobierno Federal) creíamos que era una circunstancia transitoria, pero se agravó", reconoció.
En aras de emitir cierta tranquilidad por lo sustentado, el peronista indicó que hay provincias que se encuentran en un estado mucho peor que Tucumán, aunque señaló que en lo que queda del año "se nos va a presentar un panorama cada vez más sombrío, basta ver que estamos en mayo sin poder terminar las paritarias, lo cual es grave".
Al final de su disertación, Terán requirió el acompañamiento del proyecto pues, según su visión, la permitirá "continuar la cruzada revolucionaria que ubicó a Tucumán entre las cuatro provincias más importantes de Argentina", arriesgó.
Otro radical, en este caso Roberto Sánchez, advirtió que Alperovich omitió en sus declaraciones públicas "datos de un horizonte oscuro" en materia financiera y calificó que la situación actual "no es un mero déficit transitorio, sino una crisis profunda de lo que únicamente se mostró la punta del iceberg".
Gerónimo Vargas Aignasse, se alineó con la postura oficial y recalcó que "lo más barato sería para Tucumán emitir cuasi monedas (bonos), pero tiene un costo enorme para el ciudadano, generando incertidumbre". Consignó, seguidamente, la herramienta financiera desplegada por el Gobierno resulta útil "porque no podemos quitarle valor a la boleta de sueldo a Tucumán".
En este sentido, el titular de la bancada peronista, Roque Tobías Álvarez, afirmó que "se nos desfasó en 600 millones de pesos el tema de la planilla salarial".
Finalmente, Aignasse indicó que el monto del crédito significa solamente el tres por ciento del Presupuesto provincial "no hipotecamos la casa de nadie ni vendemos las joyas de la abuela", adujo el parlamentario.




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