La autovía sigue siendo insegura, con semáforos que no funcionan

SÁENZ PEÑA (Agencia) - La tan reclamada autovía de la ruta 16 en el tramo que atraviesa de Sáenz Peña fue una obra que llevó varios años hasta su finalización y entrega a Vialidad Nacional.

El objetivo de su construcción fue oficiar como mecanismo para brindar seguridad en el tránsito por el lugar, propósito que pareciera estar muy lejos de cumplirse por el descontrol que predomina sobre la carretera, que se suma a la inconsciencia humana, a las falencias técnicas en los semáforos que constantemente salen de funcionamiento a no más de un año de su habilitación.

El largo período de construcción de la autovía de la ciudad Termal será, por lo que demuestran las constantes maniobras riesgosas de todo el que circule por la zona, el mismo tiempo que demandará lograr educar sobre el respeto a las reglas del buen tránsito. La responsabilidad de circulación por los poco más de cuatro kilómetros de la ruta 16 que atraviesan la zona urbana no existe. Pero tampoco ayuda que semáforos ubicados en puntos clave de acceso o salida de la urbe no funcionen.

Las señales lumínicas que ordenan el tránsito vehicular en todo el tramo de la autovía de la ruta 16 tienen seis paradas correctamente coordinadas, para que los automóviles circulen por el lugar a una velocidad promedio de sesenta kilómetros por hora. Si bien en el tiempo de funcionamiento de los equipos la coordinación no se alteró, sí dejaron de funcionar algunas de las señalizaciones, y su reparación está en lista de espera.

Cabe señalar que la media docena de grupos de semáforos tienen el propósio de regular la velocidad del tránsito por las vías principales, pero también son los que habilitan el paso de los vehículos de uno a otro lado de la colectora o el acceso al carril principal. Y con la salida de servicio de algunos de ellos las complicaciones para salir o ingresar en la zona urbana son sinónimo de peligro.

El semáforo de la Politécnica

Los cortes del servicio de energía pueden ser causantes de la salida de funcionamiento de alguno de los seis grupos de señales lumínicas de tránsito instaladas sobre la autovía. Esos eventos tienen, como todo chaqueño lo sabe, un lapso determinado de ausencia del servicio, quedando en ese período anulada toda señal de tránsito alimentada por electricidad.

Los cortes de energía son imprevistos, pero lo que pareciera no es temporal es la ausencia de solución al problema que tienen algunos de los semáforos que están regularmente están fuera de servicio y generan peligro en uno de los accesos a la ciudad.

El caso diario de semaforización ausente es el del ingreso a la ciudad por la calle 212 del barrio Lamadrid, la entrada por el Colegio Politécnico como popularmente se la conoce. El semáforo de ese punto de la autovía es el que generalmente está con luz intermitente constante transformando a la herramienta de seguridad vial en un elemento que aporta a las situaciones de riesgo para todo aquel que pretenda usar esa calle para acceder o salir de la ciudad.

Inseguridad vial e inconsciencia

La calle 212 es una vía de tránsito constante, ya que su construcción es reciente y está el pavimento en óptimas condiciones, a lo que se agrega que tiene una conexión directa entre la ruta 16 y la zona céntrica de Sáenz Peña. La comunicación mediante esa arteria entre la ciudad y la ruta es una opción por la que los automovilistas optan constantemente, aunque dejó de ser segura por la continua salida de servicio del semáforo instalado en el lugar.

Además el lugar es un paso utilizado por muchos vecinos que atraviesan la autovía para acceder a los populosos barrios que se ubican a ambos lados de la ruta 16.

La responsabilidad del servicio técnico de la semaforización de la autovía muestra en ese lugar estratégico una seria falencia, ya que el problema no se soluciona y la señal lumínica no cumple su función.

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