Corría el año 2007 y Junín estaba esperanzada. Luego de años de protesta, el entonces presidente Néstor Kirchner, de la mano del ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, anunciaban lo que los vecinos tanto deseaban: la autovía Luján-Junín.
Sin embargo, el paso del tiempo diluyó la esperanza. Llegaron los años 2008 y 2009 y la gente empezó a preguntarse: ¿Qué pasaba con la autovía? y ¿Por qué no se comenzaban a realizar las obras?
Finalmente, en el 2010, en una reunión en Chacabuco, un funcionario de la cartera que encabeza Julio de Vido anunció que la autopista llegaría sólo hasta la ciudad de San Andrés de Giles. La licitación para realizar la autopista en el resto de la Ruta Nacional Nº7 quedaría para más adelante y sólo se realizarían obras de ensanchamiento y ampliación de banquinas.
Mientras tanto, entre los vecinos crecía una indignación bien justificada. El marcado aumento del parque automotor y la poca inversión en infraestructura se cobraron miles de vidas inocentes y le confirieron a la Ruta 7 dos tristes honores. Hoy, es conocida como “La Ruta de la Muerte” y “la segunda carretera más peligrosa del país”.
La protesta social no tardó en llegar y los reclamos en las rutas se unieron a los pedidos en las redes sociales y a las presentaciones oficiales en la Cámara de Diputados del Congreso Nacional y en las dos Cámaras del Congreso de la provincia de Buenos Aires.
Sin embargo, las respuestas escasean. La licitación pública para la realización de la autopista en el tramo de la Ruta 7 que une San Andrés de Giles con Junín aún no está programada. No sólo no hay fecha para su llamado, sino que tampoco existe ninguna señal de que se realizará en un futuro próximo.
Desde el gobierno piensan que las obras de ensanchamiento y pavimentación de banquinas contentarán a la gente. Pero ellas no solucionarán el grave problema de fondo y no harán otra cosa, más que retardar una necesidad impostergable: la construcción de una autovía en la Ruta Nacional Nº 7, el corredor bioceánico más importante del país.
Hoy, Junín, unida bajo el lema “Sí a la autovía en la Ruta 7. Basta de muertes inocentes”, busca respuestas. ¿Qué pasa con la autovía Luján-Junín? ¿Cuándo se realizarán las obras?
DEMOCRACIA, comprometido desde sus orígenes con el progreso y las necesidades de la región y el país, fue en busca de respuestas y las ofrece en un suplemento especial que recoge las opiniones y los planes de acción de los diferentes actores sociales: sindicatos, sociedades de fomento y de comercio, políticos, especialistas y ciudadanos.


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