Aunque parezca poco posible, los funcionarios de Vialidad Nacional ratificaron que el nuevo terraplén donde está asentada la segunda mano de la autovía Nicolás Avellaneda sufre algún movimiento de suelo que origina roturas en la capa de pavimento.
Presentada en su momento como una de las infraestructuras que formarían parte de la reparación histórica --para muchos fue el comienzo de una nueva era--, al poco tiempo esta obra se transformó en un fiasco.
En su momento en la vecina provincia de Corrientes subrayaron que resolvieron cambiar la superficie de la autovía 14 por los problemas detectados en la Nicolás Avellaneda. En otras palabras, no quisieron experimentar los mismos inconvenientes.
Reparación constante
Sin admitir que hubo fallas en su construcción o que los estudios técnicos no alertaron sobre los trabajos que se debieron hacer en el suelo, Vialidad Nacional reconoce que por un tiempo demandará reparaciones constantes.
Cuando la obra estaba en plena marcha, se ponderaron los materiales que se iban a usar para su construcción. Al parecer su eficacia no estaba del todo demostrada o no eran los correctos para el suelo chaqueño.
Más allá de que en toda la extensión de la Nicolás Avellaneda hay reparaciones de algún tipo o se ven baches pronunciados, la obra está lejos de terminarse porque quedan por hacerse viaductos, rotondas, colocar barreras y la iluminación. Desde que se habilitó hasta ahora hubo promesas de todo tipo y por parte de todas las jurisdicciones. No se cumplió ninguna de ellas.
La iluminación
El jefe de distrito de Vialidad Nacional Humberto Cardozo informó que en dos meses aproximadamente comenzarán los trabajos para terminar de iluminar la autovía, desde el puente hasta la rotonda con la ruta 16.
La empresa que gane la licitación deberá también colocar guardarrail en el mismo tramo, medida de seguridad que evitará que los conductores se despisten. También impedirá que los vehículos puedan cruzar a la mano contraria por los lugares no habilitados.
Retraso en los viaductos
Por otra parte, hay un notable retraso en la construcción del viaducto de ingreso y egreso de Resistencia por la avenida Sarmiento. Según el gobierno nacional, se debe a un problema con la traza de los desagües.
Pero el parate no es nuevo, sino que --desde que arrancaron los trabajos-- por distintas razones la obra se paralizó. En esta oportunidad, según los técnicos, se trataría de un problema técnico de rápida solución.
Además está en proyecto la nueva rotonda de acceso por avenida Sabin y el empalme con la ruta 11, trayecto que debe tomar en cuenta la construcción de la autovía 11 hasta Parque Jazmín.
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