Autorizan a negociar la venta del edificio donde funciona el Policlínico

Centro Asistencial iniciará formalmente la negociación para vender el 56,25 de las acciones de Luis María Barreiro SA, la sociedad dueña del edificio en el que funciona Policlínico Rafaela. Ya tiene una empresa interesada, que para concretar la operación deberá incorporar a los 56 empleados del Policlínico.
El Directorio del Centro Asistencial Sociedad Anónima (CASA) logró el aval de sus accionistas para vender su participación en la empresa Luis María Barreiro S.A., propietaria del edificio en el que desarrolla sus actividades Policlínico Rafaela S.A.. Con 100 votos a favor, 47 en contra, 1 abstención y 4 ausencias los médicos dueños de CASA optaron por desprenderse de una sociedad que, si bien le aseguraba contar con camas gremiales, le reporta pérdidas desde hace ocho años.

De esta forma se confirma un anticipo de LA OPINION, que hace una semana había destacado que CASA no estaba dispuesta a seguir soportando una sangría cercana a los 200 mil pesos mensuales, que es el déficit operativo del Policlínico. La decisión fue adoptada durante la asamblea extraordinaria celebrada anoche en la sede que el sistema prepago de la Asociación Médica del Departamento Castellanos (AMDC) posee en avenida Mitre 111.

Durante la reunión no se hizo mención a las posibles cifras en que podría concretarse la operación de venta del 56,25 por ciento de las acciones que CASA tiene de la sociedad Barreiro SA, ni tampoco a los plazos que podría demandar la negociación, según indicó uno de los profesionales consultados por este Diario. “Hubo una prolongada discusión por el rol del Centro Asistencial, la importancia de contar con camas gremiales y todo aquello que dominó la agenda de la Asociación Médica en los últimos 15 años. Pero al final hubo que votar y el resultado revela que nadie está dispuesto a continuar absorbiendo un déficit operativo que ronda los dos millones de pesos por año”, apuntó la fuente que pidió mantener su identidad en reserva.

CASA condiciona la transferencia de su paquete accionario a que el comprador incorpore a los 56 empleados de Policlínico, una sociedad que nada tiene que ver con Barreiro SA sino que sólo utiliza el edificio de cuatro pisos ubicado en San Martín y Pueyrredón de Rafaela. El prepago ya cuenta en su poder con la oferta de una organización con sede en Buenos Aires que estaría dispuesta a aceptar la condición, lo que facilitaría la concreción del acuerdo.

Los integrantes de la anterior Comisión Directiva de la gremial médica resisten la venta de las acciones porque, según consideran, significa renunciar a una de sus banderas históricas que es poseer “camas gremiales”. Incluso durante la última semana hubo reuniones con la actual conducción, pero sin resultados concretos.

De todas formas, la operación generaría una compleja situación jurídica. En primer lugar, el inversor debería ocupar el lugar de CASA en Barreiro SA, por lo que se convertiría en socio de los otros dueños del 43,75% (las familias Tita, Parra y Casabella). Y después generar una segunda sociedad para incorporar a los 56 empleados, quienes deberían renunciar a Policlínico, una empresa que hoy pertenece a una sociedad Calipso SA y que se encuentra concursada por una deuda aproximada de cinco millones de pesos (el acreedor principal es la AMDC).

Así las cosas, la salida de CASA de la sociedad Barreiro es el punto final al proyecto que habían impulsado, años atrás, un grupo de médicos que lideraban la AMDC y que de alguna forma habían desafiado a las empresas de salud de la ciudad. Con el tiempo, perdieron los contratos de PAMI y el año pasado de IAPOS, lo que acentuó el déficit y quitaron sustentabilidad a la estrategia.

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