Los incrementos serán de entre el 5 y el 9 por ciento. Se beneficiarán las empresas líderes en los rubros de bebidas, alimentos, productos de belleza, de tocador y de limpieza. Por otra parte, una encuesta dice que la alta preocupación de consumidores por temas económicos como la inflación, hizo bajar 17 puntos la imágen positiva de Cristina K.
La lista de beneficiarios incluye desde las filiales locales de multinacionales como Danone, Unilever, Kraft Foods, Procter & Gamble y Colgate Palmolive y grandes compañías nacionales como Molinos Río de la Plata o SanCor, hasta algunas pymes como la productora de licores Dellepiane, la fabricante de artículos de limpieza Díaz y Quirino y las yerbateras Demirol (La Hoja) y Gerula (Romance).
En la mayoría de los casos, se trata de las empresas líderes en su rubro y en algunas categorías -como polvos para lavar la ropa, yogures, pasta dental, alimentos congelados o pastas- juntas controlan más del 50 o 60% de las ventas.
Las malas noticias para los consumidores no se terminan acá. En muchos casos las subas ya están aprobadas por Moreno pero recién entrarán en vigor en las próximas dos semanas, como de hecho sucede con SanCor y la bodega Fecovita, cuyas nuevas listas de precios llegarán a las góndolas el jueves 22 de este mes.
Como viene sucediendo desde hace más de dos años, los aumentos autorizados por Moreno no son iguales para todos los productos.
Los distintos artículos y marcas que fabrica cada empresa son clasificados en tres categorías: masivos, selectivos y premium, y cada grupo recibe la autorización para un incremento diferente. En el caso de los productos masivos las subas oscilan entre 3,5 y 4%; en los selectivos trepan a 7%, y en los premium llegan hasta el 9 por ciento.
PREMIUM PARA TODOS
Claro que las empresas le fueron tomando la mano a este esquema y en el último tiempo se multiplicaron los lanzamientos al mercado de productos “premium” con propuestas como los aceite de oliva para chicos, el dulce de leche de estilo colonial, la manteca con vitamina E o las ediciones especiales de marcas de detergente.
Junto con la multiplicación de la oferta premium, la otra consecuencia del esquema de controles de precios y subas autorizadas son los problemas en el abastecimiento que se registraron en aquellos productos a los que la Secretaría de Comercio Interior es más reacia a autorizar alguna suba. El caso emblemático es el de los aceites. En las últimas semanas volvieron los carteles en los que los supermercados informan a sus clientes que no pueden comprar más de dos unidades por grupo familiar. Los fabricantes sostienen que los cupos son una consecuencia directa de la decisión de Moreno de obligar a estampar el precio de venta al público en los envases.
“Las entregas que estamos haciendo son las normales, pero muchas veces el producto no llega al consumidor final porque se desvía de los grandes supermercados a los negocios más pequeños, en los que los controles son más laxos y los comerciantes venden el aceite a un precio más alto que el que figura en el envase”, explicaron en una empresa líder del rubro.
FALTANTES
Los problemas en el abastecimiento no se terminan en el aceite. En las últimas semanas también se registraron faltantes en otros rubros como pañales, toallas femeninas y fiambres.
En los primeros dos casos, la causa hay que buscarla en las trabas a las importaciones que afectaron el ingreso de la pulpa de papel que se utiliza en su fabricación.
Algo parecido pasó con los fiambres, tras la decisión de impedir la llegada al país de la carne porcina brasileña, que provee el 40% de la pulpa que utiliza la industria local para elaborar los jamones y otros subproductos del cerdo. El faltante de materia prima tuvo como primera consecuencia el aumento en el precio del cerdo en pie -en lo que va del mes, el kilo de capón subió 50 centavos- y en los últimos días los problemas en el abastecimiento empezaron a llegar a las góndolas. “Tenemos problemas para abastecernos de jamón cocido y algunos de sus derivados”, explicaron en una cadena de supermercados.
En otra empresa precisaron que los faltantes no son mayores debido a que la demanda muestra señales de agotamiento. “Los problemas en la entrega de parte de los proveedores son cada vez más comunes y van rotando por rubro. Si no se ven más vacías las góndolas es porque la ventas aflojaron mucho”, se sinceró otro referente del sector.
Imagen de Cristina K en baja
Según una encuesta, la imagen de Cristina Fernández de Kirchner tocó su mínimo en 13 meses. Influyeron, se indica, la preocupación por temas económicos, la inflación, la eliminación de subsidios y el aumento de tarifas, entre otros.
El estudio fue elaborado por Management & Fit e indica que la imagen positiva de la presidenta Cristina Fernández cayó en marzo a su nivel más bajo en 13 meses, en momentos que la población expresa preocupación por temas económicos como el desempleo y la alta inflación, reveló el sondeo realizado entre el 5 y el 6 de marzo.
La encuesta de la firma Management & Fit arrojó que la imagen de la Presidenta descendió 17 puntos porcentuales, a 42,1%, contra el 59,1% que tenía a su favor durante el mes de febrero pasado y el 45% que tenía en el mes de febrero del año pasado.
De acuerdo a sondeos previos, la caída de imagen se hizo más pronunciada en comparación al 64,1% logrado en septiembre del 2011, después de las elecciones primarias del mes de agosto.
El desempleo, la inflación, la eliminación de subsidios y las alzas impositivas son las cuatro cuestiones económicas que más preocupan a la población, agregó Management & Fit.
Proporcionalmente los mayores de 55 años son los que más creen que su situación económica empeorará mientras que un 59,1% de los que votaron por la oposición el año pasado cree lo mismo.
Para la consulta fueron entrevistadas 1218 personas de entre 18 y 70 años en la Ciudad de Buenos Aires, en el Conurbano, en varias de las principales ciudades bonaerenses y en siete provincias del interior del país, incluida La Rioja.


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