Mientras se multiplicaban los llamados para una investigación internacional sobre la muerte de Khadafi, ayer el Consejo Nacional de Transición proclamó la ley islámica como la base de la nueva Libia.
La autopsia del cuerpo de Khadafi, muerto el jueves tras haber sido capturado cuando intentaba huir de Sirte, se realizó en la mañana de ayer en Misrata, según responsables del CNT. El resultado que arrojó contrasta con las imágenes difundidas por las cadenas internacionales, que mostraban a hombres del bando rebelde pegándole a un Khadafi herido. El cuerpo de Khadafi fue llevado a Misrata, ciudad ubicada al noroeste de Sirte, donde fue depositado en una cámara frigorífica para preservarlo. Miles de libios desfilaron desde el viernes para ver con sus propios ojos el cadáver del ex presidente. Las circunstancias de la muerte del ex dirigente libio generaron polémica y los llamados para una investigación internacional se multiplicaron en las últimas horas.
Ante una marea humana que hacía ondear las banderas tricolor de la nueva Libia, el CNT convocó a una ceremonia en la que proclamó oficialmente la liberación total de la tierra de Libia. El presidente del CNT, Mustafá Abdulyalil, ofreció un discurso cargado de tintes religiosos durante la ceremonia. “Nosotros, como país musulmán, hemos adoptado la sharia (ley islámica) como principal fuente de legislación y toda ley que se contradiga con ella será nula”, dijo Abdulyalil ante la gran multitud que lo escuchaba en la plaza Kish de Benghazi.
El presidente del CNT afirmó que “las leyes del matrimonio que limitan la poligamia son leyes que se contradicen con la sharia (ley islámica) y por lo tanto son leyes rechazadas”. En ese momento, el público rompió en una gran ovación y se lanzaron fuegos artificiales. En su anuncio constitucional, el CNT estableció que la sharia sería la principal fuente de derecho del país. En un discurso que fue seguido desde varias ciudades del país, Abdulyalil hizo hincapié en la necesidad de crear bancos islámicos, agradeció la ayuda ofrecida por los países que apoyaron a los rebeldes, así como los esfuerzos de los combatientes o el dinero ofrecido por los empresarios.
El presidente Barack Obama saludó ayer el nacimiento de una “nueva y promisoria era en Libia” y lanzó un llamado para que se concrete un “proceso de reconciliación nacional”. “Esperamos trabajar con el CNT y con un gobierno de transición cuando preparen las primeras elecciones libres y justas”, dijo el demócrata. Su canciller, Hillary Clinton, quien estuvo en Libia horas antes de la muerte de Khadafi, dijo que la caída del líder libio era obra de los libios “comunes y valientes”.


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