La autonomía municipal demandó 40 años de lucha

La obtención de la autonomía comunal de Punta Alta demandó 40 años de lucha, en los cuales sucesivas comisiones vecinales realizaron fuertes campañas de difusión y gestionaron la presentación de diversos proyectos de creación de partido en la Legislatura de la Provincia.
Ninguno tuvo éxito y fue recién en 1945 cuando se logró el objetivo, a través del interventor federal Juan Atilio Bramuglia. Pero aún siendo que la autonomía se obtuvo por decreto, no se debe pensar que fue un hecho fácil y falto de dificultades.

A mediados de 1944 se formó la que sería la última Comisión Vecinal Pro Autonomía Comunal. Su presidente era el doctor Carlos Gustavo Gericke, secundado por Domingo Ferro, Antonio Mut, Raúl Veret, José Casas, Carlos Vázquez, Jerónimo Merino, José Menicucci, Pablo Alvarez y los hermanos Roberto y Dante Patrignani.

La misma se abocó a la elaboración de un petitorio de creación de un nuevo partido, con la ciudad de Punta Alta como cabecera. Fueron constantes las gestiones ante las autoridades provinciales y nacionales y en noviembre de ese mismo año, en ocasión de una visita del presidente Farrel, se le expresó abiertamente los deseos autonomistas largamente sostenidos por toda la población.

A principios de 1945 asumió el cargo de interventor federal en la Provincia de Buenos Aires el doctor Bramuglia y cobraron renovado vigor las gestiones ante dicho mandatario, hasta lograr concertar una nueva visita a la ciudad.

Así, el día 24 de marzo la ciudad amaneció completamente engalanada con banderas y pancartas y una multitud de más de 7.000 personas se concentró en la Plaza General Belgrano, a la espera de la llegada del interventor y del anuncio de la tan ansiada autonomía.

Al hacer uso de la palabra Bramuglia, luego de algunas consideraciones, afirmó que finalmente el decreto de autonomía sería firmado en el curso de la semana. La muchedumbre estalló en aplausos y vítores. El viejo ideal de los puntaltenses se había hecho realidad.

Cuatro días más tarde, el 28 de marzo de 1945, se firmaba en La Plata, en presencia de varios miembros de la comisión vecinal, el decreto 4.870, estableciendo la creación del Partido de Coronel Rosales, fijando como fecha de inicio del ejercicio comunal el 1 de mayo. Pero como era de esperar, Bahía Blanca no tardó en manifestar su desaprobación.

Idas y vueltas. La protesta de Bahía Blanca se fundó, puntualmente, en los límites fijados para el partido recientemente creado por lo que los representantes de las fuerzas vivas de dicha ciudad se entrevistaron con Bramuglia a fin de expresarle su descontento.

Como resultado de aquella entrevista se expidió el decreto 6.404 que declaraba provisorios los límites fijados en el anterior decreto.

Ante esto, la prensa y el vecindario puntaltense protestaron enérgicamente, cientos de telegramas fueron enviados a las autoridades nacionales y provinciales y una comitiva se dirigió a La Plata para entrevistarse con el interventor.

Resultado de tales gestiones fue el decreto 7.361 en el que se estipulaba que el ejercicio comunal comenzaría el 12 de mayo, con la asunción de las nuevas autoridades municipales, y además se fijaban de manera definitiva los límites del distrito.

En la fecha establecida, se hicieron presentes en Punta Alta el doctor Bramuglia junto a una pequeña comitiva, y el doctor Gericke asumió como el nuevo comisionado municipal.

Cuando el nuevo municipio ya estaba en plena marcha, el abogado bahiense Carlos Cisneros, en representación de la Comisión Pro Integridad del Territorio Municipal de Bahía Blanca, presentó a la Corte Suprema de la Provincia una demanda de inconstitucionalidad de los decretos de creación, fijación de límites y jurisdicción, forma de gobierno y designación de autoridades del nuevo partido.

El asesor de gobierno, Faustino Carrenio, se hizo cargo de contestar la demanda y poco tiempo después la Corte se expidió a favor de Punta Alta. La lucha por la autonomía política había terminado.

Pero para que ésta sea efectiva, resta la autarquía económica, basada en fuentes de recursos genuinas generadas por y para puntaltenses. En ese sentido, la anhelada autonomía de Puerto Rosales posee un valor mayúsculo, pues sería una de las claves del desarrollo económico del partido, que se sumaría a Zona Franca, a los talleres y diques del Arsenal Naval.

Por ello, las marchas y contramarchas del proceso autonómico portuario no deben ser un factor de desaliento, pues, como la historia lo marca, la soberanía política no se alcanzó sin una larga lucha llena de vicisitudes, polémicas y esperanzas finalmente concretadas.

Fuente: Archivo Histórico Municipal.

Los actos en la plaza central

Previa concentración en el hall del palacio comunal, autoridades e invitados se trasladarán a la Plaza General Belgrano donde a las 8.30 dará comienzo la ceremonia por el 66 aniversario de la autonomía puntaltense.

Allí se llevará a cabo el izado de los pabellones, se entonarán las estrofas de los himnos Nacional Argentino y a Punta Alta, con la presencia de la Banda de Música de la Base Naval Puerto Belgrano.

El intendente municipal, ingeniero Néstor Hugo Starc, se referirá luego a la fecha.

Posteriormente, la comitiva se trasladará a otro sector del principal paseo público de la ciudad, en Brown e Irigoyen, adonde está emplazado el busto a Juan Bramuglia, adonde se realizará una invocación religiosa y se colocarán las ofrendas florales, entre ellas del municipio y del Concejo Deliberante.

No laborable. Mediante los decretos, municipal número 218, y bonaerense 5000/089, que firmó el ministro de la Jefatura de Gabinetes, se declaró día no laborable para la administración pública y Banco Provincia.

Tampoco habrá actividad laboral para empleados civiles y militares en la Base Naval Puerto Belgrano.

No habrá actividad educativa en ninguno de los niveles, mientras que será feriado optativo para la industria, el comercio y las restantes actividades que se desarrollen en la fecha.

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