Según sostuvieron fuentes legislativas, es la modificación a la Ley de Autogestión y no el Estatuto de los Trabajadores de la Salud lo que ingresó al Senado de la Provincia.
Por ahora, la disposición de "gerentes" en el ámbito de la Salud, en lugar de "directores de Hospital", ha generado alertas entre los trabajadores. Y es que entendieron que al modificarse la Ley 6.891 que regula la Autogestión Hospitalaria, se apunta a desligar la responsabilidad del Estado para permitir que los gerentes se encuentren habilitados "para tercerizar", o "tener contratos directos", dijeron algunos gremialistas.
Diferencias que paga el Estado
Una de las consecuencias de esta autogestión es el conflicto planteado en el San Bernardo con los médicos que renunciaron a las guardias, sector que hasta ahora no pueden abandonar por orden del juez de Familia, Víctor Soria.
Según se pudo conocer, los médicos estarían conversando sobre la posibilidad de solicitar al juez que libere a las partes. La protesta que terminó en la presentación de renuncias masivas a las guardias tiene que ver con la disparidad salarial que existe dentro del San Bernardo en tanto, por la guardia, anestesistas y neurocirujanos cobran más que el resto de los especialistas.
Las autoridades del Ministerio aseguran que ese no es un problema de ellos, dado que la decisión es tomada por el gerente, Jaime Castellani. Sostienen además que el dinero no sale de las arcas presupuestarias enviadas por Gobierno, sino de los fondos de aranceles del San Bernardo. Sin embargo, en una nota fechada el 15 de marzo y enviada a la asociación de profesionales del San Bernardo (ASPROBER), desde el Hospital se sostiene que "en respuesta a vuestra nota de fecha 15 de febrero del corriente, es menester informar que los profesionales de los Servicios de Neurocirugía y de Anestesia no perciben haberes informales, solo los que están fijados en los correspondientes contratos y teniendo en cuenta las especialidades críticas que regulan.
Respecto al origen de los fondos para hacer frente a los mismos, debemos destacar que es de carácter presupuestario del Estado Provincial".
En todo este contexto, el gobierno provincial aseguró que ya tiene un plan de contingencia en caso de que los médicos renuncien a las guardias. Desde el Ministerio, no se reabrió el diálogo y en sus discursos, el gobernador Juan Manuel Urtubey dejó clara su postura al manifestar que "si 80 van a poner en juego la vida de 1.200.000 personas tengo mis órdenes de prioridades desacertadas".


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