A poco más de una semana de que la ciudad fuera testigo de una seguidilla de accidentes que incluye una víctima fatal, los autoelevadores de las distribuidoras comerciales siguen en la calle sin recibir ningún tipo de observación.
Si bien el hecho causó un gran impacto en la comunidad, los autoelevadores continúan trabajando sin respetar el uso de la calle sin ser controlados y sin ningún tipo de sistema de seguridad. Durante la mañana de ayer, uno de estos peligrosos vehículos transitaba la avenida 9 de Julio con sus cuchillas al descubierto –es decir, sin cargas que puedan distinguirlas desde lejos- y arriesgando la posibilidad de un nuevo accidente.
La misma situación se repite hasta la fecha en varios centros de distribución de mercaderías, muchos de los cuales maniobran desde la vereda del comercio, pero otros ocupan toda la calle sin mirar a los lados. Quienes utilizan esa avenida –y la Junín- deben esperar que los semáforos habiliten el paso, pero una vez cerca de la empresa Coca- Cola están obligados a esperar que estas máquinas terminen de cruzar para pasar. “El semáforo da verde para nosotros y en ese momento tenemos apenas unos minutos para cruzar la plazoleta y llegar al otro lado, pero los montacargas no nos tienen en cuenta y pasan delante nuestro con total impunidad.
No hay ni policías ni persona que controlen esta falta. Tampoco hay carteles que nos adviertan el paso o los horarios en que estarán trabajando. Deberían tener algún sistema de seguridad como luces o señalizaciones internas para que crucen en el momento en que el conductor esté en rojo, inmovilizado y quedarse quietos ellos cuando a nosotros nos toca el verde” sentenció Alfonso, quien utiliza esa vía a diario.
Otro problema son los camiones que realizan descargas de mercaderías deja abiertas sus puertas hacia la calle sin prever que un motociclista o conductor podría atropellarlas y resultar herido. Sobre la avenida Italia, esquina José María Amor un reconocido supermercado no sólo invade toda la vereda sino la mitad de la calle bajando descargando camiones de gaseosas o carnes, cruzando la calle sin importarles el tráfico. Hay que tener en cuenta que ese es un acceso importante con intenso tránsito. Además, apilan en la calle y en las veredas cajones a una altura impresionante.En todos los casos el trabajo policial es nulo, tanto en el lugar de la tragedia como en otros potenciales lugares donde podría haber accidentes hay una ausencia de autoridad y tampoco se cumplen las normativas vigentes.
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