Francisco Pérez reconoció que lo expresado por la gente “fue un llamado de atención”. La oposición advierte una reacción por el “abuso de poder”.
Lejos de la actitud de los funcionarios nacionales, que minimizaron y hasta buscaron deslegitimar las protestas en todo el país, las máximas figuras del PJ local entendieron que la marcha del jueves, lejos la más grande que se recuerde en Mendoza desde la vuelta a la democracia, es “un mensaje” que debe ser escuchado para producir cambios.
“Fue una protesta importante en todo el país. Una protesta legítima como son todas las protestas en democracia. Nosotros, más allá de la opinión política sobre algunos puntos, entendemos que fue importante y que nos llama a seguir trabajando y a redoblar los esfuerzos por todos los temas pendientes. Destaco, además, que fue una protesta en paz”, dijo Pérez. A continuación hizo el principal reconocimiento: “Fue un llamado de atención, sin lugar a dudas”.
Así, el mandatario enumeró los pasos a seguir ahora: “Hay que hacer un análisis profundo de cuáles son las derivaciones más allá de que en democracia habrá muchos que no marcharon pero estaban de acuerdo y otros que no lo estaban”. No obstante, Pérez, quien ayer se presentó pasadas las 9 a una actividad del Inadi en el Hotel Aconcagua, distinguió: “Fue una marcha espontánea que dejó fuera a los partidos políticos. Si bien el oficialismo carga con la mayor responsabilidad, el cuestionamiento es a toda la dirigencia política”.
Quien también se refirió a los cacerolazos y resaltó el concepto “humildad” fue el vicegobernador, Carlos Ciurca, quien aseguró: “Rescato el marco democrático en el que se desarrolló la marcha y la legitimidad de los contenidos de los petitorios”. Ciurca reflexionó: “Los dirigentes tenemos que evaluar permanentemente los reclamos y tener humildad para escuchar. Existe en la provincia un clima de necesidad de expresión y reclamo pero es muy positivo que se haga en paz”.
Por su parte, el presidente del PJ local, Alejandro Abraham, fue un poco más duro y aseguró que en las marchas hubo condimentos antiperonistas. “En la Argentina hay un antiperonismo cultural por parte de algunos sectores medios que a veces se expresan en estas marchas. Hubo muchos componentes políticos como los escraches que se hicieron en el Partido Justicialista y el que se vayan todos. Hay un abanico importante de manifestantes”. Sin embargo reconoció: “Hay distintas circunstancias que no se han manejado bien. A los mendocinos nos interesa vacacionar en Chile y hay que ver cómo se agiliza el trámite para que estas trabas (por el cepo al dólar) no sean burocráticas”.
El intendente de Guaymallén, que recientemente vacacionó en EEUU y suele veranear en La Serena, redujo la protesta a un solo motivo, aunque los que marcharon también se manifestaron contra le re-reelección y la inflación, entre varios más. “Es una protesta legítima. Todas las marchas hay que analizarlas seriamente. No hay que ser soberbio ni minimizar qué es importante en la provincia”, terminó admitiendo Abraham.
Desde el sector azul, el senador nacional Adolfo Bermejo fue más allá y pidió madurez a la dirigencia política: “Todos, toda la clase política, tenemos que tomar nota, revisar hacia adentro y ver los reclamos que está haciendo la sociedad. No podemos hacernos los distraídos”. Y agregó: “Esto ha sido un llamado de atención muy grande y evidentemente hay un descontento en un sector importante de la comunidad”.
Coincidiendo con Ciurca, uno de los líderes de la Corriente Peronista, expresó: “Humildemente hay que revisar qué está fallando, pensar qué no estamos haciendo bien para que esto no se repita porque estamos en una situación difícil mundial. La gente nos reclama madurez”. Bermejo también pidió que el partido se reúna para analizarlo internamente.



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