Los galenos demostraron su malestar ante la negativa por parte de José Alperovich de enviar a sus ministros a la convocatoria en la mesa de negociación entablada por Monseñor Luis Villalba. Se apuntó contra los gremios de la sanidad y las erogaciones efectuadas por la administración en diversos ámbitos.
Esas mismas palabras fueron el caldo de cultivo que eclosionó en los ánimos de los "médicos combativos", quienes el viernes por la noche, ante una multitud que se hizo presente en plaza Independencia para protagonizar la ya tradicional marcha de las antorchas, repudiaron la negativa oficial por entablar nuevos canales de diálogo, una vez más solicitados por la máxima jerarquía eclesiástica tucumana, Monseñor Luis Villalba, quien llamó a las partes para acudir a la mesa de negociación a mediados de la semana que se inicia.
Organizaciones sociales y políticas, familiares de las "Víctimas de Impunidad", los "jubilados de la Plaza" y decenas de vecinos, de todas las edades y clases sociales, que se dieron cita en el principal paseo público de la capital, fue el escenario propicio para la diatriba galena que apuntó en el centro de la gestión alperovista.
"Queda claro que el Gobierno hace caso omiso a nuestros planteos y voluntad de diálogo, por eso el desafío para obtener el triunfo de nuestra lucha está en nuestras manos", señaló Julián Nassif (representante del Hospital de Niños) a modo de prefacio de lo que serían las diversas manifestaciones que se escucharon en pos de conmemorar un año desde que se inició el reclamo de la sanidad, como así también el Día Internacional del Trabajo.
Miriam Ogas, perteneciente al mismo nosocomio, aludió al accionar llevado a cabo por parte de las entidades sindicales que pautaron el acuerdo salarial con el alperovismo, calificado como "insignificante" por los Autoconvocados: "Este Movimiento surgió como expresión digna de conciencia ante el silencio cómplice de los gremios que son obsecuentes con el poder de turno quien aplica un modelo autoritario de pobreza y corrupción".
Malcriado y caprichoso
Otro de los que hizo uso de la palabra, fue el profesional Karim Asis (referente del Centro de Salud) que, en su discurso, se acordó de diferentes aspectos que son considerados por el Gobierno comarcano como primordiales, según la óptica irónica del médico: "La salud no es esencial para el Ejecutivo, en cambio sí lo es el Dakar, el aumento vergonzoso en la dieta de los legisladores y concejales que significa una bofeteada artera para el pueblo, el pavimentar las mismas cuadras, mientras nuestros viejos se caen sin tener dónde se atiendan".
Por otra parte, se refirió a la radical decisión de Gobernador de impedir a sus ministros asistir a la convocatoria del arzobispado para encontrar vías de solución definitivas a la problemática suscitada hace ya 12 meses: "Como un chico malcriado y caprichoso dice que nos dio todo, se nota que su padre no le enseñó como se cultiva la palabra verdad en la vida".
Finalmente, la oradora saliente de la noche fue la "luchadora" del Sur tucumano, Adriana Bueno, quien dijo sentirse "ofendida" como católica ante el "agravio del Gobernador contra Villalba a quien parecen considerar como un puntero barrial que se vende". E inmediatamente, lanzó una frase que levantó las suspicacias entre la muchedumbre al advertir que "alguna vez va a tener que entender el Gobernador que debe respetar a las personas decentes que contribuyen con la sociedad".
A su vez, reclamó la carencia que argumenta el oficialismo para no poder hacer frente a las erogaciones monetarias que exigen los galenos: "Plata para nosotros no hay, pero sí para la campaña, el bolsón, excepto para el trabajo genuino. No vamos a soportar seguir siendo mendigos y pordioseros. Nunca firmaremos un contrato de humillación. Los que se creen impunes nos quieren robar nuestros derechos", espetó, ante el enardecido público presente


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