Por la ausencia de su vice, Scioli quedó debilitado

Por la ausencia de su vice, Scioli quedó debilitado
Con su segundo internado, el gobernador bonaerense deberá enfrentarse a Hugo Moyano en el PJ y al quilmeño y rebelde Federico Scarabino, en la Legislatura.
El accidente cerebrovascular que sufrió el vicegobernador bonaerense Alberto Balestrini y su estado crítico comenzará a traer consecuencias políticas en la provincia de Buenos Aires. Mientras el matancero deba permanecer alejado de su rol institucional por razones de salud, el mando de la Cámara de Senadores quedará en poder de Federico Scarabino, quien mantendrá su voto como senador y además contará con la facultad de desempatar, igual que el vicegobernador.

Desde que Balestrini asumió en 2007, Scarabino se convirtió en uno de sus hombres de confianza. Sin embargo, para Néstor Kirchner y Daniel Scioli no será lo mismo. El gobernador bonaerense delegaba en Balestrini el andar político de la Legislatura y pese a que desde los comicios del año pasado, el bloque Frente para la Victoria-PJ sólo tiene 19 de los 46 senadores, con el vicegobernador como mediador, Scioli no debió sufrir hasta ahora fuertes combates.

Pero quien ahora estará al frente del Senado, fue el autor intelectual de la reforma política provincial que planificaba desdoblar las elecciones en el territorio bonaerense de los comicios nacionales. En aquel entonces, Scarabino fue uno de los más irritados por la intervención del ex presidente Kirchner que terminó con cambios en el proyecto. Sin embargo, dentro de la Legislatura, quienes conocen su trayectoria aseguran: "Sabe acomodarse a todos los gobiernos, no va a pasar mucho tiempo para que se convierta en un kirchnerista de la primera hora", comentó un legislador de su propio partido.

Proveniente del sindicalismo, Scarabino comenzó su carrera política en Quilmes como concejal y luego de pasar por la cámara de diputados provincial, en 1995 le ganó la interna local a Aníbal Fernández y se alzó con la intendencia. Durante el gobierno provincial de Carlos Ruckauf ocupó el Ministerio de Producción y ante la asunción de Felipe Solá, como primer mandatario provincial, estuvo a cargo del Ministerio de Gobierno para, en 2003, ingresar al Senado. A diferencia de Balestrini, Scarabino no tiene línea directa con Olivos y aunque mantiene una buena relación con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, no es su discípulo.

El partido. Uno de los paredones del Hospital Posadas de Ciudadela, partido de Tres de Febrero anuncia: "Moyano Conducción Corriente Sindical Peronista". Las intenciones políticas del líder del sindicato de camioneros no son nuevas y el alejamiento de Balestrini de la titularidad del partido deja a Moyano en una posición privilegiada, ya que como vicepresidente 1º podría asumir la titularidad.

Sin embargo, aunque a Moyano le entusiasme la idea, son varios los intendentes y dirigentes peronistas que pedirían un nuevo llamado a elecciones partidarias, incluso ante la amenaza de que se presente a competir el peronismo opositor. "Balestrini supo contenernos cuando el 28 de junio perdimos la elección", explicó un jefe comunal de la tercera sección electoral. Los alcaldes y el propio gobierno provincial y nacional ven preocupados la figura del titular de la CGT, quien no logra endulzar los oídos de los jefes comunales, con quienes mantiene fuertes disputas por el precio de la recolección de residuos

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