En ausencia de la Presidenta, el Gobierno realizará ajustes

Boudou ejecutará nuevas quitas de subsidios y seguirá el recorte de gastos provinciales
Durante la licencia por enfermedad de Cristina Kirchner , desde pasado mañana hasta el 24, la agenda del gobierno pasará por el ajuste fiscal, bautizado "sintonía fina" por la Presidenta.

Se pondrá en ejecución la anunciada quita de subsidios al gas, la luz y el agua a 270.000 usuarios, pero también se sumarán a esa quita nuevas zonas geográficas y más sectores de la economía, y se seguirá de cerca a las provincias para que ajusten sus gastos y su personal para poner en caja su situación fiscal.

Las decisiones políticas pasarán por Carlos Zannini, secretario legal y técnico, y el hijo de la Presidenta, Máximo Kirchner . El protagonismo en la cuestión económica será del ministro de Planificación, Julio De Vido, y del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

En esos días, el vicepresidente a cargo del Poder Ejecutivo, Amado Boudou , consultará con ese núcleo duro de poder "cristinista", acatará y firmará.

El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, comentó días después del anuncio del cáncer de tiroides de la Presidenta que la Casa Rosada "ahora le medirá el aceite a Boudou".

Según confiaron a La Nacion fuentes oficiales, ese testeo apuntará a definir si Boudou, en adelante, será o no el nuevo coordinador del equipo económico que formalmente encabeza su amigo y ministro de Economía, Hernán Lorenzino.

Un conflicto que desvela a la Casa Rosada es la merma en la obra pública. El ajuste del gasto obligará a racionalizarla entre gobernadores e intendentes, a los que se buscará contener con criterio político. La escasez de las cuentas públicas presagia el fin de las grandes obras.

El arquitecto De Vido deberá estar secundado por un economista combativo. En ello también se dirimen rencillas internas del núcleo duro presidencial. ¿Quién compite contra Boudou? Para la economía, la Presidenta consulta a Lorenzino; a Boudou; a Moreno; a la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont; a su par del Banco Nación, Juan Carlos Fábrega, y al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa.

POCO PROTAGONISMO

En el caso de Boudou, el "cristinismo" sabe además que éste aspira a ser el delfín de Cristina Kirchner para la sucesión en 2015.

Desde el despacho que ocupará en el Banco Nación, Boudou no anunciaría medidas de fondo, por ahora. Ellas quedarán para el regreso de Cristina Kirchner, que el kirchnerismo imagina como triunfal.

Para entonces se analizan y afinan nuevos anuncios. Serían a fines de enero o en febrero. Se barajan una reforma en el sistema de salud y de las obras sociales sindicales -no trascienden detalles aún- y un nuevo proyecto de ley de reforma de entidades financieras.

Los blancos, en ese caso, serían los sindicatos, en medio de la pelea con el jefe de la CGT, Hugo Moyano, y los bancos, a los que la Presidenta y Moreno acusan de hacerles "cinco corridas bancarias".

La embestida contra la prensa continuará pese a la convalecencia de la Presidenta. Esas pulseadas son irrenunciables para Olivos.

SUBSIDIOS

La quita obligatoria de subsidios al gas, la luz y el agua, que administrarán De Vido, Moreno y Boudou, se podría extender a más barrios de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense. Se presentaría en enero, pero se aplicaría dentro de tres meses. Y se estimularán las renuncias voluntarias.

La Presidenta no estará durante los anuncios de esas malas noticias.

Se espera que la ministra de Industria, Débora Giorgi, formule nuevos anuncios de inversiones de empresarios e industriales en su área.

Giorgi, Moreno y su subordinada Beatriz Paglieri, secretaria de Comercio Exterior, definirán las 100 posiciones argentinas para las que se elevará el arancel externo común del Mercosur hasta el 35%. Ello luego dependerá de la gestión con los demás miembros del bloque.

No sólo las cuentas nacionales están en la mira, sino también las provinciales. Boudou observará las provincias. No alcanzó con la refinanciación de las deudas anunciada el miércoles. Más allá del conflicto en Santa Cruz y en Río Negro, desde Balcarce 50 se mira a Chubut, Neuquén, Córdoba, Chaco, Catamarca, Mendoza y Buenos Aires, que harán fuertes ajustes impositivos y de personal.

El Gobierno celebró la recuperación de los depósitos bancarios y el freno de la sangría de dólares. La AFIP y el Banco Central no levantarán los controles impuestos hace 40 días. "Fueron exitosos y ayudaron a blanquear mucha economía en negro", dicen en esos organismos.

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