El secretario general de UPCP, José Niz, observa con preocupación las deficientes condiciones en que se prestan los servicios en los establecimientos sanitarios, situación que se agrava en el interior.
“Los hospitales como el San Bernardo y Villa Angela participan de problemáticas comunes, déficit de recurso humano, estructuras edilicias deficientes, falta de capacitación de recurso humano, sin medios de comunicación, carencia de personal de limpieza, situación que no es ajena a los demás establecimientos sanitarios y hasta los del área metropolitana, guardan similitud con estas condiciones, con el agravante que son los hospitales de referencia”.
“La UCCEM, con sólo cuatro ambulancias en funcionamiento para cumplir con todas las demandas de la ciudadanía, dar asistencia a las ciudades de Resistencia, Barranqueras, Vilelas, Fontana y Parajes aledaños, sumado a la excesiva cantidad de traslados y coberturas de eventos ya programados”, dijo Niz.
“Todo esto pone de manifiesto una crisis del sistema sanitario público, que no puede ser reducido en su explicación a internas políticas o gremiales como ha pretendido dejarse entrever desde las autoridades jurisdiccionales”, afirmó el líder sindical.
“La falta de médicos provoca que los existentes solamente atiendan guardias de emergencias y no consultorios, lo que provoca la ausencia de seguimiento de las patologías existentes en las distintas áreas programáticas y una sobrecarga del recurso humano en actividad”.
“El sistema sanitario público es el que más demandas recibe de la comunidad, como resultado de que los altos niveles de desocupación hacen que se requiera la atención gratuita, problema que también afecta al subocupado, a los sectores que tienen bajos salarios y a todos aquellos que no pueden afrontar los gastos propios de la salud privada, por eso es que al incrementarse la tasa de usuario, es responsabilidad del Estado Provincial garantizar un servicio de calidad”, explicó NIz.
Como institución representativa de los trabajadores del sector público “no podemos silenciar estas situaciones porque no sólo afectan a los empleados, sino también a la población, que sufre en momentos críticos la falta de infraestructura edilicia, de recursos materiales, de insumos médicos, falta de profesionales, sin limpieza, sin comunicación telefónica, que actúan como obstáculos para garantizar la protección del derecho a la salud”.
Sobre la solución a esta crítica situación, Niz aseguró que “se deben implementar sistemas de control, evaluación de resultados, desarrollo de recursos humanos y capacitación en salud pública, mejoramiento de la calidad de los servicios de salud individuales y colectivos, reducción del impacto de emergencias en salud pero por sobre todo el desarrollo de políticas y capacidad institucional para la planificación y gestión en salud pública para encaminarse hacia la recuperación del sistema público de la salud que implica acciones en pos de su modernización y reforma y que mejor que las paritarias para construir en un ámbito de consenso”, enfatizó.
“Los empleados públicos tenemos un primer deber con la comunidad, somos prestadores y usuarios de los servicios del Estado y como tales ante esta ausencia de sensibilidad y responsabilidad debo señalar que el derecho a la salud es una garantía indispensable para el ejercicio de otros derechos y debe ser entendido como la posibilidad de las personas de acceder a bienes, servicios y condiciones necesarias para alcanzar el más alto nivel sanitario y evitar daños irreparables a la salud de los enfermos”, finalizó.

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