Aunque dejó el Gobierno, Uberti sigue su rutina de viajes al exterior

El ex responsable de la relación comercial con Venezuela registra 16 salidas del país desde su alejamiento de la función pública. Sus destinos recurrentes son Bolivia, Brasil, Chile y España. Suele ir y volver en el día. Y no registra su profesión.
Claudio Uberti perdió el cargo pero no la rutina. El ex titular del Occovi que trajo en un vuelo oficial al valijero Alejandro Antonini Wilson con 800 mil dólares, continúa con la costumbre de salir del país en viajes fugaces a destinos ya conocidos.

Según el registro de Migraciones al que accedió Clarín, el hombre que acompañó a Néstor Kirchner desde que gobernaba Santa Cruz, insiste en visitar Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y España, todos países que figuraban en su agenda de "embajador paralelo" del Gobierno.

A lo largo de 2009 salió diez veces del país, es decir casi una vez al mes. En cinco oportunidades eligió Bolivia adonde llamativamente suele ir y volver en el día o apenas quedarse una noche.

Qué hace Uberti en la tierra de Evo Morales es una pregunta difícil de responder. Este diario se comunicó con su abogado, Diego Pirota, quién dijo desconocer si su cliente viajaba o no por trabajo. En los registros ante la AFIP, el último ingreso en relación de dependencia que declara es el que recibía como titular del Organismo Nacional de Concesiones Viales y que terminó el 9 de agosto de 2007, cuando el escándalo de la maleta con los dólares hizo imposible que el matrimonio presidencial lo sostuviera en su lugar.

Desde entonces, sólo se conoció lo que dijo en su declaración ante el juez Daniel Petrone, quien lo indagó por su supuesta responsabilidad en el intento de ingresar los 800 mil dólares dos meses antes de las elecciones presidenciales.

Entonces, aseguró que prestaba servicios para una constructora y que cobraba 25 mil pesos. Un año atrás, el diario La Nación publicó que el ex funcionario estaba haciendo lobby para invitar a empresas a instalar stands en la Feria de Infraestructura y Servicios, un evento motorizado por el ministerio de Planificación.

Lo cierto es que dos meses después de perder su puesto en el Occovi, el 17 de noviembre de 2007, a las 10:08 de la mañana, ya estaba arriba de un avión de Aerolíneas Argentinas rumbo a Bolivia. Era sábado y volvió a tocar suelo argentino el lunes siguiente a las 18:46.

Apenas diez días más tarde salió con una misión concreta: despegó de mañana hacia Santiago de Chile por Lan y volvió el mismo día a la tardecita. A ese país volvió en otras oportunidades. La última fue en febrero pasado: se ajustó el cinturón del avión el martes 23 y el miércoles 24 ya estaba en Ezeiza.

Este diario publicó el martes pasado el listado de vuelos en los que viajó Claudio Uberti mientras fue funcionario. De esa documentación surge que despegó dieciocho veces hacia Venezuela y en otras dieciséis partió rumbo a Bolivia.

En Caracas Uberti coordinaba la relación comercial con el país que preside Hugo Chávez. Ese trabajo -para el que nunca fue designado formalmente por el gobiernos de Néstor Kirchner- está en el centro de la investigación del juez Julián Ercolini, que quiere saber el alcance de sus gestiones en el marco del fideicomiso de combustible.

La investigación reveló también que sus operaciones incluían escalas en Panamá aunque no aparecen declaradas en sus salidas del país.

Según el último registro, no volvió a la República Bolivariana de Venezuela, pero el ranking de sus salidas mientras estaba en el Gobierno seguía justamente con Bolivia, Chile, España y Brasil, todos los destinos a los que regresó sistemáticamente a partir del año 2008.

Un factor común que une estos destinos elegidos por Uberti son las negociaciones del Gobierno por el sector energético, un tema que obsesiona al ministerio de Planificación a partir de la necesidad de buscar gas, fuel oil y gas oil para sostener la creciente demanda argentina.

En cada una de sus salidas del país registradas en Migraciones, Claudio Uberti no declaró ocupación y solo en tres oportunidades registró un domicilio en el barrio de Belgrano, en la Capital Federal, adonde se mudó en el último tiempo. Se trata del quinto piso de Arcos 1254.

Las finanzas personales del ex funcionario kirchnerista son un misterio similar al origen de la plata que trajo en su vuelo desde Caracas. Cuando llegó a Buenos Aires desde el sur, declaró un saldo negativo en su patrimonio y su última presentación ante la Oficina Anticorrupción dice que se fue de la gestión con una casa en Río Gallegos y tres rodados modestos: un Mehari Modelo '74 , un Suzuki Fun, modelo 2006 por el que pagaron 18.000 pesos y un scooter valuado en 6.300 pesos.

En esa misma declaración, Uberti decía tener por todo concepto 54.361 pesos en una cuenta bancaria. Sin embargo, en su vida real vivió en lujosas casas de country y pisos porteños, y voló por el mundo en jets privados. Esta última una rutina que mantiene sin pausa aunque ahora elige aerolíneas comerciales.

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