Lo ratificó el integrante del directorio del Instituto de Seguridad Social y Seguros, Julio Bisócoli.
Bisócoli reconoció que esta situación abre la puerta a una lluvia de demandas, ya que hay profusa jurisprudencia sobre el particular con sentencias incluso de la propia Corte Suprema de Justicia de la nación.
El dirigente reconoció que los gremios aceptan también estas sumas remunerativas aunque los justificó indicando que lo hacen bajo presión.
Al desmenuzar cada uno de los sectores, Bisócoli repasó que en el caso de la salud, todos los aumentos pactados van sin aporte, es decir que los jubilados no tendrán un peso de aumento.
Lo grave sobre este sector además es que se firmó un acta, por parte del ministro, comprometiéndose a que esos aumentos se terminarán trasladando a los pasivos y se preguntó cómo van a hacer, teniendo en cuenta que todo lo pactado no fue sobre cifras remunerables, es decir que no hay aportes.
En el mismo sentido sobre educación, donde se dio un aumento por zona que se incorpora al básico testigo.
Para Bisócoli, esto hará que cada vez mas la brecha entre el activo y el jubilado se alargue, en perjuicio de estos últimos.
También en educación se pactó el concepto de recursos materiales, reconociendo los gastos por material didáctico que tienen los docentes, que se acordaron en negro.
En policía la situación es similar de acuerdo al proyecto elevado a la legislatura para los uniformados, donde se fija un porcentaje de aumento por zona y por antigüedad que tampoco va a los jubilados.
Por último están los no docentes, es decir porteros, ayudantes de patio y auxiliares de la educación que discuten la pauta salarial con aumentos no remunerativos, sobre los que Bisócoli espera que rectifiquen el rumbo para que los jubilados también puedan obtener los beneficios.
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