Así, el intendente pasó a cobrar de $ 11.250 a $ 19.507; los secretarios, de $ 11.480 a más de $ 19.000 y los concejales de $ 8.600 aproximadamente que ganaban a $ 15.000 y $ 16.000.
El aumento, que oscila entre un 70 % y un 90%, dependiendo de cada caso, ya lo percibieron con el sueldo de julio. Esto implica que el intendente pasó a cobrar de $ 11.250 a $ 19.507; los secretarios, de $ 11.480 a más de $ 19.000 y los concejales de $ 8.600 aproximadamente que ganaban a $ 15.000 y $ 16.000.
La aprobación de esta ordenanza, que hace referencia al nomenclador de funciones, pero que en su artículo 6 propone que funcionarios y concejales cobren "zona desfavorable", generó un gran malestar en los malargüinos, pero principalmente en los empleados municipales que desde principios de año vienen reclamando por un aumento salarial y a los que sólo se otorgó un 20%, con la respuesta de que no había más dinero para más aumentos.
Ante esta situación, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) rápidamente se movilizaron para solicitar una reunión con el Ejecutivo y pedir por algunos ítems con la amenaza de medidas de fuerza en los próximos días. La reunión se concretó ayer en la mañana en la Subsecretaría de Trabajo y desde el municipio, su representante, el secretario de Desarrollo Económico y Hacienda, contador Sebastián Sáenz, pidió un cuarto intermedio hasta el próximo lunes.
Sáenz explicó que con la aprobación de esta ordenanza "lo único que se hace es reconocer un ítem de zona que ya lo cobran los empleados municipales, los docentes. Los únicos que no cobraban zona eran los funcionarios municipales. Simplemente se está reconociendo un adicional para los cargos políticos".
El funcionario de Agulles no quiso manifestar si esto era justo o no, cargando con esa responsabilidad a los ediles. "Yo considero que si hay 10 concejales que fueron elegidos por el pueblo y que votaron por unanimidad esta ordenanza, ellos deberían decidir si es justo o no lo que se otorgó".
Desde ATE, el secretario general de la seccional Malargüe, Rubén Domínguez, explicó: "Concretamente hemos pedido tres cosas: el descongelamiento del adicional zona desfavorable, retroactivo al uno de marzo de 2012; un aumento salarial de emergencia al básico, ítem que dejamos en manos del intendente y al que no le hemos puesto porcentaje pero hemos mencionado que existe una ordenanza aprobada en mayo y publicada en junio. Un tercer punto tiene que ver con el pago de $ 76 no liquidados en julio".
Domínguez se abstuvo de opinar si la municipalidad de Malargüe tiene recursos o no para afrontar nuevos aumentos, pero dijo creer que "el municipio tiene que tener una oferta reparadora. Acá no se trata de decir si es mucho o poco lo que ganan el intendente y los concejales. Acá hay que distribuir de otra manera los recursos y asumir errores y culpas. Hay un presupuesto que supera los 100 millones de pesos, por lo tanto tendría que haber plata para todos los malargüinos y no solamente para unos pocos" agregó.
Hay que destacar que este proyecto fue tratado el año pasado y entre sus opositores se encontraba el actual presidente del Concejo Deliberante, Jorge Marenco, quien sorpresivamente en esta ocasión, al igual que el resto de los ediles, votó a favor del proyecto, aduciendo que "el año pasado fue un año electoral y político".
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