La falta de definición del tema salarial, donde el gremio reclama un 56% de incremento, y los aumentos de costos derivados de la obligación de pagar Ingresos Brutos y cargas patronales que antes no tenían, complican al sector empresario vitivinícola.
Los gremialistas y el sector patronal han iniciado las conversaciones con relación al aumento que se otorgará a los trabajadores vitivinícolas, pero la negociación está muy lejos de arribar a una conclusión. Esto se debe a que se está reclamando un sueldo inicial de 4 mil pesos, es decir un 56 por ciento de aumento, mientras que la patronal no ha hecho ninguna oferta.
Por el momento, se puede decir que el panorama vitivinícola está muy complicado por los cambios que se avecinan y que seguramente repercutirán en el aumento del precio del vino y por ende en el consumo interno.
El presidente de la Específica de Bodegueros de la Cámara de Comercio, Hugo Tornaghi, señaló que “estamos a la espera que el INV dé a conocer el pronóstico de cosecha antes del inicio de la vendimia. En diciembre ya se dijo que había una disminución de cosecha, y hay que tener en cuenta que la piedra arrasó cientos de hectáreas en el este, donde se asienta el 40% de la producción mendocina, más lo que ocurrió en el resto de Mendoza. La versión es que este año habrá poca uva”.
En relación al precio que tendría la uva, sostuvo el dirigente que “para mí se van a mantener los mismos valores del año pasado o tal vez sean un poquito más altos, y en este aspecto juega un papel preponderante la baja que existe en el consumo. Ocurre que en diciembre se decía que iba a haber mucha uva y que el precio iba a bajar, y ahora es todo lo contrario. Hay un aspecto que es interesante y es la elaboración de mosto concentrado. El gobierno salió con una operatoria interesante, ya que se disparó el precio de ese producto. Además habrá un incremento en las exportaciones de mosto, ya que aumentaron el 60 por ciento en el 2011 y para este año se prevé un incremento del 30 por ciento”.
“Es difícil trasladar el aumento de los insumos”
También hizo referencia Tornaghi a las dificultades que se presentan para trasladar al precio del vino de exportación el aumento de los insumos, mientras que las ventas de vino en el mercado interno, según el INV, se incrementaron apenas un 1 por ciento.
“Por otra parte, hay que tener en cuenta que de blanco escurrido hay un stock de 8 meses y 5 meses de stock de tinto. Además, debemos considerar que ahora las bodegas pagarán el 3 por ciento de ingresos brutos, y aquel que tenga los impuestos al día puede llegar a tributar el 1.5 por ciento. Pero eso está por definirse y estos costos hay que trasladarlos al precio del vino”, dijo el empresario.
A esos incrementos hay que sumarles el costo de la corresponsabilidad gremial, cuando antes bodegas y productores nunca pagaron nada en este concepto por cosecha, de manera que la situación se complica para los productores que vienen mal hace tiempo y esto aumenta las dificultades”.
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