Así lo confirman los datos oficiales, si se comparan las estadísticas de mediados de mayo de este año con las de 2011. Subió 30% la neumonía, 8% la bronqueolitis y 49% las internaciones. Promueven una nueva estrategia nacional contra el Coqueluche (tos convulsa). Medidas de prevención.por Verónica Gordillo
De acuerdo a los datos oficiales hubo un incremento del 30 por ciento en las neumonías, un 8 por ciento de las bronqueolitis y un 49 por ciento de las internaciones respiratorias graves, de las cuáles el 64 por ciento afectaron a menores de 14 años.
Las estadísticas también mostraron un incremento de los afectados por Coqueluche, más conocida como tos convulsa, que afecta principalmente a los niños menores de un año.
La información también muestra que bajó 20 por ciento el número de enfermedades respiratorias como resfríos y faringitis, al igual que las de tipo Influenza.
La directora de Epidemiología, Adriana Koch, explicó que las cifras están por encima de los casos esperados en cuanto a neumonía y bronqueolitis, aunque destacó que es normal el aumento de estas enfermedades en esta época del año.
[Adriana Koch - Salud]
La titular de Epidemiología, Adriana Koch.
Koch enumeró las medidas de prevención que previenen el contagio. Evitar los cambios bruscos de temperatura -porque paralizan el sistema de defensa natural-, mantener los ambientes libres de humo de tabaco, ventilar los ambientes con frecuencia, estornudar en el pliegue del codo o en un pañuelo descartable y tirarlo de inmediato.
Koch también dijo que es aconsejable limpiar las superficies de muebles e incluso los juguetes que tienen al alcance los niños, con lavandina diluida.
La especialista recomendó la vacunación contra la gripe, que es otra herramienta de protección. Están incluidos en la vacunación gratuita los niños entre 6 meses y 2 años, las embarazadas, puérperas (con niños menores de 6 meses), quienes tengan factores de riesgo (enfermedades cardíacas, pulmonares, diabetes) y los mayores de 65 años de edad.
Koch explicó que la población está más receptiva respecto de la vacunación. Hasta mediados de mayo se colocaron 123.000 dosis, cuando el año pasado para ese mismo período la cifra sólo llegaba a 69.000 personas.
Incremento de la tos convulsa
El sistema de vigilancia epidemiológico también mostró un aumento del Coqueluche o tos convulsa, que es causada por la bacteria bordetella pertussis.
Este incremento no sólo se dio en Mendoza, sino a nivel nacional e incluso en otros países, como Estados Unidos.
[Enfermedades]
La prevención es fundamental para evitar el contagio.
Según la información oficial, en 2011 se notificaron en Mendoza 451 casos, de los cuales 61 fueron confirmados por laboratorio. A mediados de mayo de este año se notificaron 62 casos, de los cuales 23 fueron confirmados por laboratorio.
Este incremento también se advierte a nivel nacional. Hasta mediados de mayo se notificaron en el país 1.978 casos, de los cuales 558 fueron confirmados por laboratorio.
Koch explicó que la vacuna contra el Coqueluche se colocaba a los 2, 4 y 6 meses, con un refuerzo a los 6 años, ya que no se podía poner otro a los siete, porque tenía contraindicaciones. Este calendario provocaba que los bebés estuvieran desprotegidos si la bacteria los atacaba antes de los dos años, lo mismo pasaba con los mayores de 6 años.
Frente al incremento de la enfermedad, el Ministerio de Salud de Nación tomó dos medidas: vacunar a las embarazadas a partir de la semana 22 y adquirir una vacuna llamada acelular, para colocar a los mayores de siete años, que no está contraindicada, justamente porque no tiene el componente celular que podía causar inconvenientes.
Koch explicó que la inclusión de la vacunación a la embarazada a partir de la semana 22, permite que la mujer genere anticuerpos y los transmita al bebé por vía placentaria, por lo que está inmunizado. También se incluyó un refuerzo para los chicos, que ahora reciben la vacuna a los 6 años y la llamada acelular a los 11 años, que los protege por cinco años.
La profesional dijo que los cambios impuestos en el calendario de vacunación es una gran estrategia de salud pública, que permitirá proteger a los bebés de esta bacteria, teniendo en cuenta que los más afectados eran los menores de dos años.
La especialista explicó que esta bacteria se comporta en forma cíclica y cada cinco años se produce un incremento de los casos. Dijo que aunque no se puede alterar ese ciclo, es posible proteger a la población más afectada.
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