En esta ocasión, el encarecimiento ronda, en promedio el 5,40 por ciento en lo que respecta a las naftas súper expendidas por la firma YPF. Además, se registraron durante la semana inconvenientes con el normal abastecimiento del fluido en las estaciones de servicio de Tucumán.
Otro golpe a la economía doméstica fue consumado en las últimas horas, mediante un nuevo incremento en los precios de los combustibles, el tercero en lo que va de 2010.
En tal sentido, la firma ibero-argentina YPF decidió que en las primeras horas de la jornada de ayer las pizarras de las estaciones de servicio de todo el país reflejaran el encarecimiento, que sorprendió a los automovilistas.
En esta oportunidad, el aumento de precios alcanzó a los combustibles denominados "Premium", por lo que la configuración de precios se estableció en los siguientes parámetros: Fangio XXI, cuyo valor era hasta hace un mes de 4,24 pesos, se estableció en los 4,45, en tanto que el Diesel de alta gama (D-EURO) trepó de 3,79 pesos a 4,01 pesos. De esta forma, el aumento alcanzó el orden del 4,95 por ciento, en el primer caso, mientras que, en lo concerniente al diesel, el incremento fue del 5,80 por ciento.
Los precios de los demás combustibles de esa firma se mantienen constantes, pues la nafta súper (Súper XXI) conserva el valor de 3,72 pesos y el gasoil (Ultra Diesel XXI) 3,01 pesos.
Abastecimiento
Además, según se pudo consignar en los centros de venta, desde principios de esta semana se han registrado problemas con la distribución de los combustibles, ya no sólo a las estaciones de bandera blanca, sino también en las expendedoras pertenecientes a la propia firma YPF.
En ese contexto, en los surtidores de la provincia a los automovilistas se les tornó complicado poder abastecerse de nafta súper (la cual representa el 18,75 por ciento de las ventas totales de naftas, según la Secretaría de energía de la Nación) como también la Fangio XXI y el Gasoil.
El empresario Juan Montanaro, representante de YPF en Tucumán, reconoció los inconvenientes suscitados y aclaró que esa petrolera posee dos canales de abastecimiento: por un lado, el minorista, en referencia a las estaciones de servicio, y por otro lado, el mayorista de los distribuidores, ambos condicionados por la problemática.
Respecto a ese último aspecto, también es necesario resaltar que una de las razones del desabastecimiento obedece a la gran demanda de combustibles por parte de los consumidores, especialmente atraídos por los bajos precios que ofrecía YPF en comparación con las demás empresas del área.
A partir de este incremento en sus productos "Premium", la petrolera, que fuera privatizada en los 90, consignó sus precios por encima de los valores de la competencia, como ser Shell, Petrobras, Refinor y Esso.
Doble estrategia
El argumento al que apelan los responsables de YPF para justificar el encarecimiento se sustenta en la necesidad imperante de poner un coto al excesivo procesamiento del crudo perteneciente a las operaciones para el mercado interno.
Un playero perteneciente a una de las estaciones de servicio que se encuentran en la ciudad Capital comentó a EL SIGLO que las empresas están aplicando una doble estrategia: "Por un lado, aumentan los precios por una razón obvia, que es ganar más dinero, pero, a su vez, intentan vender menos combustible hasta tanto se normalice la situación con el problema del abastecimiento".
Asimismo, las demás empresas expendedoras de combustibles se encuentran en una disyuntiva a partir del movimiento tarifario ejercido por YPF. Esto debido a que si también suben sus precios, los mismos se ubicarían otra vez por encima de su competidora, y por ende, la demanda en sus surtidores tenderá nuevamente a decaer. En cambio, si mantienen las tarifas actuales, presentarán inconvenientes con la facturación.
Esto es así ya que, en el caso de Shell y Esso por ejemplo, son compañías que en la jerga empresarial se denominan "downstream" (refinan el petróleo y lo venden, pero no lo producen), esta situación conlleva que la compra del petróleo que realizan sea en dólares, pero su venta como combustible en pesos, lo que acarrea pérdidas. Además, para llevar a cabo el proceso de refinación deben producir una cantidad considerable de fuel oil, lo que redunda en una caracterización contraproducente ya que se generaría una sobreoferta de tal fluido, que no se corresponde con la demanda que recae sobre el mismo.
Problemas rurales
Como efecto colateral aparejado a esta situación de suba de precios y escasez de combustibles, uno de los primeros sectores en advertir que pueden agudizarse las instancias descriptas, fue el rural. Desde la Federación Agraria Argentina (FAA) advirtieron una inestabilidad en la provisión de gasoil, por lo que "peligra el inicio de la cosecha en el país".
Omar Barcetta, vicepresidente primero de FAA advirtió sobre la problemática, al tiempo que señaló "maniobras especulativas porque cuando se pagan sobreprecios el gasoil aparece. Es inadmisible", recalcó.
"Petro-números"
* En 2009, YPF pasó del 50 al 56 por ciento en su participación en el mercado de nafta Súper. Además, en el mismo año incrementó un diez por ciento sus ventas de combustibles en general y encareció un cuatro por ciento su posición dominante.
* Desde 2003, YPF mantenía los precios más bajos que podían encontrarse en el mercado. Estrategia que le sirvió para multiplicar sus ventas.
* Shell acapara el 14 por ciento de las ventas, Esso se ubica en trecer lugar con el 12 por ciento del mercado, mientras que la brasilera Petrobras se mantiene con una torta mercantil del 11 por ciento.
* Existen 4.452 estaciones de servicio en todo el país (YPF=1.437; Shell=698; Petrobras=611; Blancas=943; Otras=763).
* Sólo ofrecen GNC 1.820 estaciones de servicio.
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