Aumentaron los casos de diarrea en menores de cinco años en Mendoza

Aumentaron los casos de diarrea en menores de cinco años en Mendoza
El aumento de las diarreas en niños menores de cinco años impulsó a especialistas del hospital Notti a advertir sobre las consecuencias de esta patología, de raíz más bacteriana en el verano y mayormente viral durante el invierno.

Estadísticamente, el Sistema de Vigilancia de Laboratorio de la provincia mostró durante la última semana de diciembre pasado un aumento del 13,45% de las diarreas con sangre respecto del mismo período del 2011.

Además, el mismo informe señala que durante todo el año pasado fueron atendidos 12.528 casos de diarreas, lo que significa el 2,85% más que en el año 2011, cuando sumaron 12.180 en total.

Caracterizadas por causas, en la actualidad, la mayoría de las diarreas están siendo producidas por la bacteria Shigella flexneri, seguida de la Escherichia coli, aunque no son las únicas bacterias circulantes.

Graciela Saig, jefa del Servicio de Gastroenterología del Notti, dijo que “si bien el aumento de los casos de diarreas es el esperable para esta época del año, por los calores que ayudan a la proliferación de las bacterias, nos preocupó la mayor frecuencia de las diarreas con sangre, en particular las que vienen provocadas por la Escherichia coli porque esta bacteria produce una toxina, shiga, que puede derivar en un cuadro más grave, como el síndrome urémico hemolítico”.

Según Saig, dicha toxina es una especie de “veneno” que suelta la bacteria en el intestino, provocando el síndrome urémico hemolítico, con serias consecuencias en la salud de niños muy pequeños como insuficiencia renal, anemia o alteraciones neurológicas.

La especialista explicó también “el ciclo de los enteropatógenos se inicia en la boca del niño, y la transmisión es fecal-oral. Es decir, el chico ingiere el agente, que al llegar al aparato digestivo se adhiere a la pared intestinal, la inflama y produce pérdida de electrolitos y agua”.

Por este motivo, Saig les recordó a los papás extremar los cuidados de los más chiquitos: “A veces los bebés son puestos en esas piletitas inflables para que jueguen en el agua, pero no le cambian el agua, dejándola dos o tres días, y con el calor las bacterias se reproducen rápidamente. Entonces, la recomendación es cambiar el agua todos los días, incluso si es de lona, porque en general no se les coloca cloro”, indicó.

Por otra parte, en las piletas de cemento, una “gracia” es permitirle al perro de la casa meterse con los chicos, “ esto tampoco es conveniente”, agregó Saig.

Ojo con la cadena de frío

El otro factor de riesgo es la mala conservación de alimentos crudos como la carne o los lácteos. Incluso cuando la preparación de los alimentos ha sido terminada y pasarán varias horas para consumirlos, lo mejor es conservarlos en la heladera.

La higiene de los utensilios de la cocina también colabora en no distribuir las bacterias entre varios alimentos.

Según Saig, “ está medido cómo se contagia la bacteria entre varios alimentos, ya que si se corta la carne contaminada con alguna bacteria y se usa el mismo cuchillo para cortar otros productos, muchos de ellos serán también contaminados”, explicó.

Para cerrar, la profesional pidió extremar las medidas de higiene de la casa, del niño, de los alimentos y, particularmente, cuidar el lavado de las manos: con mucha agua y jabón, repasando los dedos hasta los codos, es la manera más prolija de hacerlo.

¿Cómo se manifiesta?

Además de la diarrea, los niños pueden presentar otros síntomas de compromiso del aparato digestivo, como vómitos y dolor abdominal tipo cólico, así como fiebre, decaimiento e inapetencia.

¿Qué hacer ante los primeros síntomas?

Cuidar que el niño no se deshidrate y darle el pecho lo más seguido posible.

Si tiene más de seis meses y toma leche de vaca o en polvo, no diluirla.

Ofrecerle líquidos (pecho, sales de hidratación o agua potable) después de cada deposición.

Darle alimentos seis o más veces por día y en pequeñas porciones bien cocidas.

La recomendación específica es no darle yuyos, gaseosas, jugos ni sopas compradas.

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