Aumentarán los boletos de colectivos y trenes para quienes no tienen la SUBE

Los boletos de colectivos y trenes aumentarán a casi el doble desde el 6 de agosto próximo en la Capital y el Gran Buenos Aires para quienes no tengan la tarjeta SUBE y se manejen con efectivo.
El boleto mínimo en los colectivos que circulan por la Ciudad o por GBA pasará de 1,10 pesos a 2 pesos y el pasaje más barato en los trenes metropolitanos subirá de 0,70 pesos a 1,50 pesos, siempre y cuando el usuario abone con monedas o billetes.

"Se trata de una readecuación de tarifas para lo que no poseean la SUBE", dijo el ministro del Interior, Florencio Randazzo, en conferencia de prensa al anunciar el ajuste, acompañado por el secretario de Transporte, Alejandro Ramos.

Ramos destacó que, de esta manera, el Gobierno va a "avanzar" en la "universalización" del uso de esa tarjeta magnética en la zona metropolitana donde unas 11 millones de personas ya cuentan con el plástico.

Según detalló el secretario de Transporte, actualmente el 60 por ciento de quienes poseen la tarjeta (unas 7 millones de personas) la usan habitualmente para abonar sus traslados en colectivos y trenes.

En un principio, la tarjeta SUBE era gratuita, pero actualmente tiene un costo de 15 pesos.

Por su parte, Randazzo anunció el congelamiento de los subsidios destinados a los colectivos urbanos y trenes en todo el país sobre el nivel que estaban el 1 de este mes.

"Aportamos por mes 965.225.054 pesos en la zona metropolitana de Buenos Aires al transporte y en las provincias destinamos 397.137.246 pesos. Ese será el tope desde el 1 de julio de 2012", dijo el funcionario en conferencia de prensa.

Puntualizó el ministro que el Gobierno busca la "eficiencia en la utilización de los recursos" y añadió que las nuevas medidas "estabilizarán desde julio el nivel de compensaciones tarifarias mensuales con carácter federal".

La asignación de recursos al transporte público, explicó el ministro, "está ligada a la información que nos brinda el uso de la tarjeta SUBE".

Por ello, las empresas de colectivos deberán negociar en el futuro los aumentos de tarifa con las autoridades de las jurisdicciones en las que cada una brindan servicios.

En caso de aumento de costos por subas salariales o suba en el precio del gasoil, "cada jurisdicción, provincias o municipio, decidirá si cambia la tarifa o asigna compensaciones del propio presupuesto y cuando corresponda se realizarán audiencias públicas".

Hasta ahora, el 50 por ciento de los subsidios era repartido según el nivel de recaudación de las empresas; el 25 por ciento estaba marcado por la cantidad de pasajeros; y el 25 por ciento

restante era determinado por la cantidad de kilómetros de recorrido de las unidades.

El ministro advirtió que hasta este momento "no se tomaba en cuenta la calidad del servicio que recibía el pasajero; muchas veces ajustaban el nivel de frecuencia en detrimento del servicio y pasajeros".

Ahora con el sistema SUBE, se implementará un método de reparto de subsidios dado que primero se considerará la información que la AFIP tenga de cada de una de las compañías, a través del formulario 391, donde constan las obligaciones salariales y previsionales.

En segundo término se tomará un máximo de tres empleados por colectivo y tercer lugar será tenido en cuenta el consumo de combustibles.

Dijo Randazzo que se le dará "un cupo (de gasoil) a cada una de las líneas", que será asignado a través de un sistema de información geográfica que dispone la Secretaría de Transporte, según el estándar de cada servicio y consumo de los manuales de instrucción.

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