La medida comenzó a regir desde el viernes pasado. Impactará en el bolsillo de los usuarios que superan el consumo medio.
Para el período agosto- setiembre ya se había efectuado la primera disminución del beneficio que tiene como consecuencia un incremento en la boleta de luz. En aquel momento, la Nación decidió reducir de un 100 a un 70% el subsidio que otorgaba a la compra mayorista. Esa quita ya tuvo un primer efecto en el bolsillo.
Desde el Ente Regulador de Servicios Públicos y Otras Concesiones explicaron el impacto que tendrá la nueva medida. Así, por ejemplo para las familias que consumen hasta 1000 kwh por bimestre, lo que representa un consumo medido, no registrarán subas en la factura de luz porque se mantiene el subsidio que alcanza al 81,4%.
En el segundo grupo se encuentra la franja de usuarios que consume más de 1000 kwh y hasta 1400 kwh, información que el consumidor puede encontrarla en la boleta de luz en el cuadro que informa el total de consumo. Para este sector el subsidio era de un 76,5%. A partir de octubre disminuirá a un 65,1%. Como consecuencia el usuario sentirá un incremento del 11%.
En la franja que supera los 1400 kwh y llega hasta 2800 kwh, la contribución del Gobierno nacional era del 71,8% y disminuye hasta el 49,3%. Es por ello que el impacto en la boleta será un incremento del 22%.
Por último, para aquéllos que consumen más de 2800 kwh, el subsidio era de un 62% y bajará a un 16,6%, lo que representará un aumento del 46% para los usuarios de mayor consumo.
Desde la empresa EDECAT, graficaron la evolución de los precios. Así, un usuario residencial del segundo grupo que pagaba en mayo un precio estimativo de $ 64 el megavatio hora, en julio le disminuyó a $ 34 y en setiembre se incrementó a $ 43. Ahora volverá a pagar $ 64 como en mayo. En cambio, un usuario del primer grupo no registró variaciones desde mayo.
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