Aumentará el alumbrado público

La última readecuación se realizó en el año 1995. Desde esa fecha a la actualidad, la demanda de energía en la ciudad se incrementó un 40%, y los costos de reposición de los artefactos lumínicos aumentó un 300%.
La solicitud de reconocimiento de una nueva tarifa para el alumbrado público ingresó al Concejo Deliberante durante la primera sesión ordinaria de setiembre y aunque deberá aguardarse que el Ejecutivo municipal remita al cuerpo el expediente con que se de inicio a la readecuación de la tarifa, los referentes de la SCPL mantuvieron un encuentro con el bloque PJ del cuerpo deliberativo con vistas a explicitar los fundamentos de la solicitud.

Así lo informó la concejal Viviana Navarro, quien recordó que el último reconocimiento tarifario en concepto de alumbrado público fue otorgado en el año 1995, año desde que, por ejemplo, la demanda de energía en la ciudad se incrementó un 40%, y los costos de reposición de los artefactos lumínicos aumentó un 300%.

“Lo evaluamos y además en la misma reunión hemos recibido con muy buen agrado el detalle de algunas obras que, según anticiparon, se efectuarán sobre el alumbrado público de algunas escuelas, CPB y puntos que así lo requieren en Comodoro” expuso la edil sobre la reunión con directivos de la cooperativa.

También consideró que resulta notorio que el cobro actual de 1,27 pesos debe ser sincerado sobre la base de que transcurrieron 15 años desde que fue fijado.

Si bien Navarro indicó que “todavía no hemos hablado de números”, fuentes consultadas por Diario Patagónico indicaron que tal tarifa (imputable a la facturación domiciliaria, no en los casos comerciales) variaría a 6.27 pesos.

“Comodoro ha crecido mucho, no sólo desde el punto de vista habitacional, sino comercial, y hay muchos locales y empresas que utilizan solidariamente el alumbrado público” dijo la edil, que, a título personal, agregó que sería oportuno introducir variantes sobre el actual cobro generalizado de 11,72 pesos que se corresponde a la tarifa comercial.

Es que, según distinguió, no puede abonar la misma tarifa un kiosco del barrio Ceferino o San Cayetano que un hotel céntrico o una cadena nacional de electrodomésticos.

“Me parece que ahí tenemos que aplicar una tarifa de equidad” expuso Navarro, reiterando que se trata de una apreciación personal.

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