Pablo Moyano, hijo del líder de la CGT, amenazó con realizar una masiva movilización a Plaza de Mayo. Desde la Casa Rosada, contestaron pidiendo que su padre apure su retirada del PJ.
Ayer, Pablo Moyano, número dos del gremio de camioneros e hijo del titular de la CGT, volvió a acusar al Gobierno de aplicar “una política de ajuste” y reconoció, al igual que otros dirigentes sindicales, que entre su padre y Cristina Kirchner “no hay diálogo; se habla con algunos funcionarios, pero hace rato que no habla con la Presi. Habría que preguntarle a la Presidenta por qué no quiere dialogar con Moyano”.
Las declaraciones del sindicalista se dieron en el marco de una movilización de los camioneros que culminó con una protesta en las oficinas que la empresa Camuzzi Gas del Sur posee en el barrio porteño de Puerto Madero, en reclamo a la reincorporación de 200 trabajadores despedidos y en repudio a la represión ocurrida la semana pasada en la ciudad chubutense de Trelew.
Duras declaraciones
La respuesta del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, no se hizo esperar. El funcionario aseguró en referencia a la protesta: “Esto es un apriete: trasladar un conflicto a Buenos Aires, cuando nosotros venimos planteando el diálogo. Hoy necesitamos otra forma de procesar los conflictos”. Luego acusó a los gremialistas de “perturbar, jorobar y marcar la cancha”.
Ante esto, Pablo Moyano fue contundente: “Hay 200 despidos y este señor (por Tomada), cuando los re-cagaron a palos a los trabajadores, no dijo nada”. Tras lo cual agregó: “Que se deje de hablar de las metodologías de los camioneros, acá hay gente que no tiene plata para comer”.
Además, advirtió que si no hay solución al conflicto, movilizaría “treinta mil camioneros al Ministerio de Trabajo y después a la Plaza de Mayo”.
El lugar en el PJ
Por su parte, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, también salió a cruzar a los Moyano, y ante las dudas surgidas sobre si el líder de la CGT renunciaría finalmente a la titularidad del PJ bonaerense, aseguró: “Yo soy de los que creen que cuando uno renuncia a un lugar, es para irse”.
Además, insistió en que “si los dirigentes sindicales representan verdaderamente los intereses de los trabajadores, no debería haber ningún tipo de inconveniente con las políticas del Gobierno nacional”.
En esta disputa que promete seguir en alza, temas como el mínimo no imponible de Ganancias y las obras sociales sindicales serán puntos calientes en 2012.
La CGT espera el llamado de Cristina
Desde la secretaría gremial de la CGT admiten el escaso diálogo entre la central sindical y la Presidenta, aunque dejan la puerta abierta para que exista algún acercamiento.
“Si bien no estamos en el mejor momento, eso no quiere decir que la CGT no se vaya a sentar con el Gobierno. Si el Gobierno se sentó con la nueva cúpula eclesiástica, con Paolo Rocca de Techint, y conversa permanentemente con la UIA, ¿cuáles son los impedimentos para conversar con la CGT?”, afirmó un dirigente cercano a Hugo Moyano, dando cuenta de que hasta que las aguas no se aquieten, será difícil concretar un encuentro.
La pelea también se vive en la Provincia
Tras el claro mensaje que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, le mandó a la Casa Rosada pidiéndole a Hugo Moyano que reconsiderara su posición de retirarse de sus cargos en el PJ, el mayor representante del ultrakirchnerismo en la Provincia, el vicegobernador, Gabriel Mariotto, respondió con un sugerente acto en Coronel Suárez.
En claro alineamiento con la Casa Rosada, Mariotto acompañó a Amado Boudou -hasta ese momento en ejercicio de la Presidencia- a un acto en el que participó Gerardo Martínez, titular de la Uocra y uno de los candidatos que el Gobierno podría impulsar para reemplazar a Moyano en la CGT. El vice bonaerense ya le había facilitado las gestiones desde la Afsca para que ese gremio pudiera tener un canal de TV.










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