Aumenta el riesgo país de EE.UU.

Por la deuda, la agencia SyP bajó anoche la calificación del crédito de "AAA" a "AA+"; el temor hundió de nuevo a las bolsas
NUEVA YORK.- Por primera vez en la historia, el riesgo país de Estados Unidos se ubicó en una ladera descendente luego de que la agencia Standard & Poors (S&P) decidiera anoche bajar la calificación del crédito norteamericano de "AAA" a "AA+" por la creciente deuda, el pesado déficit presupuestario y carencias en la planificación de políticas.

La decisión de la agencia cerró la peor semana para los mercados desde el crac de 2008, que estuvo marcada por el débil acuerdo entre republicanos y demócratas para subir el tope de la deuda y por masivas caídas de las bolsas de todo el mundo.

S&P añadió "perspectiva negativa" a la nueva calificación, mientras que fuentes del gobierno involucradas en las negociaciones con la agencia criticaron su análisis, al que acusaron de tener fallas "profundas y fundamentales".

La agencia explicó que tomó esta decisión porque el plan para reducir el déficit, aprobado el martes por el Congreso, parece insuficiente para estabilizar la situación de la deuda nacional.

La determinación de S&P llegó varias horas después de que cerraran las bolsas de todo el mundo, pero versiones sobre una supuesta degradación de Estados Unidos, ahora un deudor de más riesgo, hicieron temblar ayer los mercados.

La amenaza de una segunda recesión norteamericana y la posibilidad de contagio de Italia y España de la crisis de deuda en la eurozona no hicieron más que agregar volatilidad a los principales índices.

Con una marcada falta de dirección cerró Wall Street, que se debatió durante toda la jornada entre abruptos avances y retrocesos, animado en un primer momento por los datos del esperado informe mensual de desocupación en Estados Unidos -que fue mejor de lo previsto- y arrastrado después por los rumores sobre la rebaja de la calificación.

En Europa, las bolsas tuvieron caídas dispares, y la jornada terminó con las peores pérdidas semanales desde diciembre de 2008, luego de la quiebra de Lehman Brothers.

La evolución del Dow Jones generó incredulidad. En sólo minutos, el indicador más selecto de la bolsa de Nueva York podía tener un alza espectacular o un derrumbe estrepitoso; fue la jornada más volátil en mucho tiempo.

En medio de la persistente inquietud por el mal estado de la economía norteamericana, y el temor de los inversionistas ante la posibilidad de que la crisis en Europa pueda alcanzar a los bancos norteamericanos, finalmente el Dow Jones ganó un tibio 0,54% (cerró su peor semana desde 2009), pero el Nasdaq perdió 0,94%.

En el informe mensual sobre ocupación, el gobierno del presidente Barack Obama reportó que se crearon 117.000 empleos en julio, y que el índice de desocupación bajó un 0,1% respecto de junio, al 9,1%, en parte porque algunos desempleados abandonaron la búsqueda de trabajo.

El mandatario elogió el informe, pero reconoció que se necesita más trabajo. "Vamos a superar esto. Las cosas mejorarán", dijo Obama.

Aunque la cifra fue mejor que la pronosticada por los analistas, la tasa de crecimiento del mercado laboral sigue siendo muy inferior a la de una economía sana, y no pudo disipar los miedos de que la economía estadounidense pueda caer otra vez en una recesión.

En un comienzo, el dato impulsó una breve racha de compras en Europa y en Estados Unidos, antes de que los principales índices bursátiles comenzaran a caer de nuevo.

"Los temores sobre la economía están contrarrestando las buenas noticias sobre el mercado laboral y los positivos reportes de ganancias corporativas -dijo Dan Greenhaus, analista de BTIG-. Pero 117.000 empleos no es suficiente para impulsar la economía."

Luego del derrumbe de anteayer, la bolsa de Fráncfort bajó un 2,78%; la de Londres, un 2,72%; la de París, un 1,26%; la de Atenas, 2,25%, y la de Milán, un 0,70%. La bolsa española registró ayer la menor caída entre las principales plazas internacionales (0,18%), animada por un respiro en la prima de riesgo, que se situó en 369 puntos.

La moderación de las caídas se vio alentada por la movilización de los líderes europeos para tratar de apaciguar el pánico ante el riesgo de que la crisis arrastre a España e Italia.

Además, el Banco Central Europeo (BCE) se mostró de acuerdo para empezar a comprar bonos italianos desde pasado mañana, luego de la promesa del gobierno de Silvio Berlusconi de acelerar los recortes del déficit (ver aparte).

Las bolsas latinoamericanas tuvieron evoluciones dispares. En Buenos Aires, el índice Merval cayó un 1,35% y acumuló esta semana una pérdida de 7,65%, como no lo hacía desde marzo de 2006.

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